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miércoles, 31 de diciembre de 2008

CARTA IV


Estimado Odiseo,

A pronto que he dormido varios meses.

Extraña sensación la del adormilado en su mente que se mantiene al margen de las proclamas e infectas emociones que le rodean.

Qué extraña cárcel para algunos es la del onírico, encerrado en sus propias historias, haciéndolas suyas y no de nadie.

Qué extraña libertad para el que odia aquello en que vive y no tuerce, deseando entrometerse en otros mundos sin tener que llegar a la muerte.

Miro la extraña playa y ya es de noche.

Cuando la risa inextinguible y perturbadora que es conocida inunda mis oídos como queriendo devorar mis sanguinolentas carnes.

Oh soberbia Atenea, de qué te ríes, le pregunto.

¡Ah, infeliz!, me contesta. Dónde crees haber despertado sino en un mundo de extraños ritos donde las doce uvas son comidas pensando en los meses venideros. Qué loca temeridad te ha hecho despertar en este día.

Siempre ríes de Euríloco porque te advierte de escondidos males mas, este vez debieras haberle hecho caso.

Aquí no obtendrás honras fúnebres como en los tiempos que luchabas junto a los aqueos ni quizás vuelvas a bañarte desnudo entre cuerpos jóvenes de hermosas trenzas.

Déjame solo en mi infortunio, malvada diosa.

Toca cenar con desconocidos conocidos, de reír bravatas y bromas malas, y de esperar el sonido de los próximos tiempos.

Doce golpes sonarán en mis oídos… doce.

Cierro mis ojos y os deseo, al menos, que vosotros seáis felices donde os encontréis, y si acaso, pongáis una llama para mi regreso.

Y si el placer oculto os interesa en el mundo donde la morada es deseo, aquí os dejo la pócima que os enviará lejos.

http://lasaturnalia.blogspot.com/

Bebedla y disfrutar de la vida… sólo os queda eso.

NADIE.

lunes, 8 de septiembre de 2008

CARTA III


Estimado Diógenes,

Dieciocho días llevaba navegando cuando vi tierra. Mas cuando ya mis pies soñaban con distinto suelo que no fuera de madera vino el de siempre, Poseidón, que con sus mismas tormentas me arrojó a las aguas. No sé si alguna vez viste pasar la muerte en el mar, pero el viejo marinero decía que morir en las aguas era mucho más inhumano. El decapitado muere una vez, más el marinero zozobrado muere dos, una cuando se hunde, y otra ahogado.

Gracias a aquella extraña ninfa marina, Leucotea, y su velo inmortal, logré alcanzar la playa. Por mis propios medios no podría haber estado dos días esperando la orilla y me habría encontrado cansado, casi inerte, o esperando la muerte del suicida.

Aqueos y troyanos morían igual. Aqueos y troyanos, deseaban la muerte de distinta manera, independientemente de sus banderas.

Muchos lamentos he oído pidiendo la salvación, en la vida, entre cuerpos mutilados que yacían en el campo después de la batalla. Algunos también he oído pidiendo que les ayudara a morir.

Dime tu Proteo, a la orilla de tu reino, quién tiene razón, quién puede decidir por su propia muerte.

¿Debemos dejar a Ares y sus leyes de la guerra que decida por nosotros?

¿Debemos dejarnos morir por la ira de los dioses que encendió Prometeo, sin hacer nada?

Es triste ver morir a tu amada, a tu amigo. Muy triste es oír que te pidan la muerte.

Qué fácil es para los dioses el destino.

Cansado estoy ya en la costa de Esqueria, rodeado de olivos y acebuches… una cama de hojas me he hecho.

Cuídate.

NADIE.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

CARTA II




Estimado Diógenes,

Aún me retenía en la isla de la ninfa de las lindas trenzas cuando Hermes entró en la cueva para hablar con la bella Calipso.

Ella no quería dejarme ir y me llegó incluso a prometer la inmortalidad.

La inmortalidad, qué palabra tan recia. Parece que ella misma, por su longitud, ya quiere huir de la muerte.

Hace dos días, yacía yo entre sueños. Lleno el estomago me había dejado caer entre sueños y entre sueños oí su dulce voz. Esta vez no era tan dulce, sino apagada. Me pareció extraño el mensaje, necesité oírlo una vez más, y mi única respuesta fue… voy.

Los amigos son pocos en la vida. Muchos se ponen este nombre ellos mismos, se golpean el pecho y te lo dicen como si de orgullo se tratara. Otras veces, crees tú haberlos encontrado. Pero, en el fondo, amigos, amigos, hay pocos. Tan pocos, que me bastaría contarlos con los dedos de una mano y aún así, me sobraría algún dedo.

Había muerto su padre. Enfermo, sí, como todos lo estamos. Unos más, otros menos, pero en este caso con una de esas enfermedades que el simple nombre te ata de por vida. No, no lo esperaban. Mi amigo descansaba del trabajo, su hermana permanecía ajena al destino, su hermano se había despedido de él por la mañana, y su madre, en unos minutos vio como la respiración se le hacía extraña. Murió de repente, sin nadie quererlo, sin nadie esperarlo.

Estos dos días he estado junto a él. Conozco a mi amigo desde que teníamos cuatro años y creo que entre nosotros siempre ha estado todo dicho. Le he acompañado en silencio cuando ha hecho falta, le he dejado solo cuando pensaba que quería estarlo, le he abrazado, y hemos surcado esas horribles horas donde el tiempo se para y la realidad es ajena para todos hasta que se rompe con la visión de un ataúd.

Ayer, a primera hora de la tarde, navegamos por un sitio extraño. Calles de árboles que dibujan parcelas donde miles de tumbas se acompañan. Qué insólito paisaje.

Mis acompañantes veían muerte por todos los rincones. Yo veía miles de vidas. Vidas que fueron y ya no son. Vidas como las nuestras. Con sus ilusiones, sus sueños, sus pasiones, sus deseos, sus amores… Vidas que se resumían en dos fechas anónimas. Un nacimiento y una muerte.

Tierra, mármol, palas, cuerdas, un sol ciego, sombras de otras cruces… sollozos.

Calipso me promete la inmortalidad si me quedo con ella. Inmortal significa soledad. De que me vale ser inmortal si nadie a mi alrededor se queda.

Le haré caso a Hermes y construiré esa balsa. Me despediré de la ninfa

Y seguiré navegando…

Tú amigo,

NADIE.


http://es.youtube.com/watch?v=fepL7ez06ew

viernes, 29 de agosto de 2008

CARTA I

Calypso and Odysseus.Erich Von Kugelgen.


Estimado Diógenes,

Ha pasado mucho tiempo.

Son varios años ya de ausencia de mi extraña Ítaca. Es un alejamiento no físico, no buscado. Ay, las búsquedas, no entremos ahora en ello. Mi cuerpo ha merodeado como un espíritu desalojado de su ser. El reino era el mismo, la reina, la princesa… las quiero.
Pero el camino invadido por la niebla me anunciaba una ruta sin conocido retorno. ¿A dónde?... No lo sé.

Sólo la Musa que conoce la historia de los hombres, conocerá la mía. Musa conocedora de senderos, de ciudades, de dolores, de talantes y de hombres.

Porque en la insensatez del hombre está su camino y en él sucumbe como víctima de su propio destino. Sí, ya me lo has dicho en ocasiones. El destino lo hacemos nosotros, pero Diógenes, tú lo sabes, hay una parte de él que domina la Musa, hija de Zeus.

Dirás por qué te mando este mensaje, por qué me dirijo a ti, pero es que eres la única persona a la que he conocido durante este tiempo con males semejantes.

Muchos son los que regresan a casa escapando de la guerra y del mar, pero yo no sé ya mi camino. Qué duro es el privarte del regreso.

Preciosa era la ninfa Calipso, diosa de su propia cueva, en cuyas concavidades me retuvo en un principio. Ésto, Diógenes, fue al principio del camino. Calipso era un dulce dama, de grácil estar, bella, estilizada y divina como todas las diosas.

No creo en los dioses, también lo sabes, pero sé que se reunieron para hablar de mi destino. Todos se comparecieron de mí, excepto Poseidón. Nunca me gustaron sus aguas profundas. El hecho de no hacer pie, ya me incomoda.

Cómo culpan los mortales a los dioses, decía Zeus, pero solo ellos por su estupidez soportan los dolores más de lo que corresponde. ¡Cuándo aprenderé Diógenes! Cuándo aprenderé. Cuánto he sufrido por los demás sin importarme apenas mi sustento, cuanto me he quitado, cuanto he dejado sin ver, sin oler, sin sentir, por el hecho de tener en buena vida a mis acompañantes. Sé que ya no lo hago, ni lo haré. ¡Cómo se aprende!.

Dicen que fue a Atenea a quien se le acongojó su corazón endiosado por mi eterna desdicha, y fue la que me miró en aquella isla donde me retenía la hija de Atlante, Calipso. Donde me sujetaba con quejas, dolores, lamentos, depresiones, ansiedades diversas. Donde una vez encadenado no podía escapar, no tenía fuerzas, no sé si la debilidad era manifiesta o era invadida por esa extraña cobardía que nos acompaña cuando no nos atrevemos a romper con algo. ¿Acaso no te pasa? Seguro que tienes algún conocido atado por apegos que no lo son, pero él cree que sí. Esclavo de cadenas que sólo ve él. Pero que en todos nos existen en algún momento. ¡Qué dificil!

Sé que Zeus no me odiaba, no le creo capaz. Pero si existe el que conduce su carro por la tierra, Poseidón, ese sí que me odia. Será por privarle el ojo a su hijo. Será por esos daños que hacemos en la vida y no vemos. Quién es entonces Polifemo sino cualquiera de nosotros. Yo también, como tú Diógenes, habré hecho mucho daño. Lo sé. Pero si alguien se arrepiente de lo hecho y de lo no hecho, soy yo.

Me cuentan que a Ítaca descendió Atenea con sus sandalias inmortales, su lanza guarnecida en bronce y vio a los pretendientes jugar a los dados, esperando. Yo no lo creo, mi princesa me adora, me quiere, y aunque no vea lo que era, sabe que soy yo, que aun estando lejos, estoy junto a ella, siempre.

Ahora, estoy a las afueras del oscuro bosque, y espero a Hermes.

Vendrá…

Tu amigo,

NADIE.

miércoles, 20 de agosto de 2008

...


La Balada del viejo marinero:

[...] El timonel tenía agarrada la rueda
y el barco se movía, se movía
sin que una sola brisa lo moviera.
Cada marino en su puesto intentaba
tensar los cabos, y no tenía fuerzas:
¡éramos una tripulación difunta, cadavérica!
[...]
Más fuerte y más terrible
seguía retumbando bajo el agua:
alcanzó la nave, dividió la bahía
y, como plomo, la nave desapareció bajo sus aguas
[...]
Aturdido por el ruido aterrador
que cielo y mar estremecía,
mi cuerpo quedó a flote
como quien lleva ahogado siete días
[...] esta alma mía
en medio del mar se sintió muy sola:
tan sola que ni el mismo Dios parecía
estar entre las olas.

(Samuel Taylor Coleridge)”




Dicen que los herejes no son los quemados, ni los perdidos, ni aquellos que se alejan del dogma, sino los que ponen en su boca esta palabra. Pero yo desde hace años me considero un hereje. Hereje de las formas, de la mirada, de la vida en si misma. Soy un hereje de las compañías, del grupo, de la sociedad, de la norma, aunque públicamente elija ser autista.

La singladura está determinada. La bitácora se muestra ante vosotros y el destino, ¿quién cree en el destino?

El otro día leí acerca de mi reciente destino, pero en vez de dejarme en el presente, me llevó al pasado… muy atrás.

http://cuandollegalanoche.blogspot.com/2008/08/los-puntos-suspensivos-de-pendragon.html

Gracias Hisss.

El destino es cierto. Y me veo distinto.

El verano ha traído el resto… recuerdos.

No diré más, todo es conocido. Aquellos blogs, aquellos instantes…

Mi singladura continúa. Mi espíritu queda contigo, Nadie… y quien desee seguirte no tiene más que escribir dos palabras… tu nombre y el nombre de la fiesta de los esclavos… allí estaremos, al menos… algún tiempo.

Besos y abrazos.

Diógenes.

domingo, 29 de junio de 2008

VACACIONES...






Bien, llegaron las vacaciones para mí.

Estaré desconectado de este blog un mes, por lo menos. No podré actualizarlo, entre otras cosas, porque los lugares por donde me moveré no tendrán casi ni posibilidad de acceso.

Muchas cosas han pasado durante estos meses, pero para mí, la más importante es haber tenido un nexo donde poder encontrarnos…

El otro blog perdido también estará parado. Deseo que todos vosotros ya sepáis donde encontrarlo.

Me pareció buena idea la que sugirió Manqueospese, así que dejaré este post abierto para lo que queráis.

También conocéis mis e-mails. Allí podréis dejar vuestra huella.

Os deseo lo mejor. Por supuesto felicidad y sobre todo (je, je…) que no dejéis pasar sin exprimir ninguno de aquellos momentos que no pueden pasar sin más.

Gracias por pasar por aquí.

Besos, abrazos… y felices vacaciones.

miércoles, 25 de junio de 2008

LILIT...


Lilit fue la primera esposa de Adán, anterior a Eva, que abandonó el Edén para instalarse a orillas del mar Rojo junto a Samael y otros demonios.

Lilit es la diablesa que rapta a los niños de la cuna cuando no quieren dormir…

La palabra lil significaba viento, aire, espíritu, y es de origen mesopotámico. Más tarde la adoptaron los judíos exiliados en Babilonia bajo la forma Lilith.

Su leyenda decía:


“Adán y Lilit nunca pudieron estar juntos, pues cuando él deseaba tener relaciones sexuales con ella, Lilit se sentía ofendida por la postura acostada que él le exigía. «¿Por qué he de acostarme debajo de ti? yo también fui hecha con polvo, y por lo tanto soy tu igual». Como Adán trató de obligarla a obedecer, Lilit, encolerizada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó por los aires y lo abandonó.


Saliendo del Edén fue a dar a las orillas del Mar Rojo. Allí se entregó a la lujuria con éstos, dando a luz a los lilim seres cubiertos de pelos. Cuando tres ángeles de Dios fueron a buscarla, ella se negó. El cielo la castigó haciendo que muriesen cien de sus hijos al día. Desde entonces las tradiciones judías medievales dicen que ella intenta vengarse matando a los niños menores de ocho días, incircuncisos.”


Lullaby… se les canta a los niños para decir adiós a Lilit, más, nunca me la cantéis a mi, por favor… dejad que me lleve.


martes, 17 de junio de 2008

SUBIR A UN AUTOCAR...

Recuerdo a un niño de diez años en el gimnasio de un colegio.

Recuerdo a un profesor repartiendo dorsales…

El sábado competíamos contra otros colegios.

Le tocó el turno a la longitud. Todos saltamos. Y aquel dorsal, como el que se ponían en la tele, le fue entregado. Había saltado más que toda la clase.

El sábado, el autocar, estaba parado frente a su casa. Todos montaron menos él. Sus padres no le dejaron. Era peligroso viajar en autocar. Quizás era un castigo por ser hijo único.

Quince días después hubo de nuevo selección en el colegio. Ese niño volvió a saltar y quedó el primero. Antes de darle el dorsal, el profesor le preguntó: ¿Te dejarán? Él afirmó como el que quiere negar lo imposible. El profesor sabía más que él, pero a pesar de todo, se lo dio.

Llego el siguiente sábado.

El niño se escapó de casa. Cruzó la calle y se encontró con el profesor. No me dejan, le dijo. Tome este dorsal seguro que alguien del equipo lo podrá aprovechar. El profesor le dio una palmada en la espalda. No dijo nada. El chaval volvió llorando a su casa.



Mañana mi hija se va de excursión. Va a El Escorial. Han anulado el viaje dos veces por mal tiempo, pero mañana, por fin, irán.

Virginia tiene un brillo en los ojos que refleja felicidad.

Le he dado dos besos, un abrazo, y le he dicho que fuera feliz. Ella me ha sonreído.

viernes, 13 de junio de 2008

EMERITA AUGUSTA...


Ayer cogí un tren…

Me levanté muy temprano y a las 7:40, salida puntual, me senté frente a una dama de ojos azules, con destino a Mérida.

Me compré una bolsa de “chuches” como leí en SATURNALIA y esperé.

Se bajó en Illescas y el único comentario fue a raíz de un pisotón que me dio entres sueños y una sonrisa. Algo es algo. Guardé mis golosinas y me puse a dormitar.

Cuando desperté el paisaje había cambiado. Veía alcornoques y encinas. Muchas, pero que muchas cigüeñas, vacas, toros y algún conejo (No Mus, de los otros…) De esos animales de los que me gustan hasta los andares, ni rastro.

Al llegar a Cáceres, se subió ella. (Digo ella, porque nunca sabré su nombre). Hubo sonrisa por sonrisa, buenos días por buenos días, y nada más.

El paisaje había cambiado. Veía todos cuesta abajo, montes brillantes, lisos, sin estrías… curvas de desnivel que a cada centímetro padecían distintas… algún valle que se descubría por un instante y que volvía a esconderse… fuera del tren, también había cambiado el paisaje.. ays… qué despierto llegué a Mérida.

Bajé del tren, me fui a la Junta, papeleé lo necesario y terminé en media hora.

El puente nuevo estaba ocupado por camiones que pitaban. Se manifestaban ante la Junta. Pensé que si la movida iba en aumento lo mismo conocería las noches emeritenses. Al poco me di cuenta que la ciudad me gustaba. No, no me importaría “emeritarme” (aquí o inventamos todos o tiramos la …) en esta ciudad.

Mi autobús de vuelta salía a las 16:15 y había quedado con un bloguero para comer.

Migas y paletilla asada. Arroz con leche de postre… mmmmmm… sin palabras.

Estuvimos hablando de estrategia, de batallas, de blogs varios y me enseñó algunas de las ruinas que hacen de esta ciudad un destino apropiado para quien le guste la historia. Yo me he apuntado ya un regreso.

Cruzamos el puente romano (impresionante) y al autobús.

Nada, en el autobús, tampoco. Me comí las “chuches” yo solo.

Qué amarga es la vida del viajante…

domingo, 8 de junio de 2008

HUITLACOCHE...


El sábado les invité a comer.

Estuvimos en un restaurante mexicano entre alambres y quesadillas. Aunque quien disfrutó fue mi sobrino Jorge, que se comió un plato con un color extraño a base de Huitlacoche. Se trata de un hongo comestible que es parásito del maíz. En México es una delicadeza culinaria, al contrario que en otras partes del mundo donde se considera una auténtica plaga.

Después hicimos tiempo entre bolas de helado y bañadores. De estos últimos se compraron algunos con vistas a este verano. Qué colorido tienen estas tiendas. Qué minúsculas braguitas hacen por estas fechas. Según mi mujer cada día más pequeñas. Tendré que arreglarme las gafas antes de ir a la playa porque, es cierto.

Recorrimos calles de mi infancia y un poco antes de la hora, al Retiro.

Según caminábamos por las casetas, empezábamos a oír quien iba a firmar esa tarde en la Feria. Hasta mi hija dijo que habían dicho mi nombre.

Una carpa aún vacía y una inmensa cola, anunciaban la firma de Carlos Ruíz Zafón.

Más adelante repartían globos… caramelos… propaganda…

Al fin, llegamos a nuestro sitio.

Estuvimos dos horas. Fue agradable. Pude saludar a mucha gente y firmar algunos libros.

Espero Desirée (que nombre tan bonito) te guste mi libro. Será una de las lectoras más jóvenes, sin duda.

Deseo también que un desconocido dramaturgo que había aparcado su obra, se anime después de nuestra conversación, y la mueva, y se la publiquen, y la representen. Me gustará ir un día, al teatro, a verla.

Al final de la hora, me pude aventurar a otra caseta, casi enfrente, donde firmaba un buen amigo, Ramiro Calle. Me dedicó su “Ingenieria emocional”. Libro que junto al “Manuscrito secreto del Fáquir” viajará conmigo este verano. Recordamos viejos tiempos y nos prometimos uno de esos cafés que nunca podemos tomarnos por las prisas, para cuando nos viéramos.

Os agradezco, de verdad, a todos aquellos que me permitisteis conoceros ayer. Sin duda, un buen consejo que me dieron hace unos días en este blog lo pude llevar a cabo. Estuve hablando sí, pero también escuché mucho, y también, aprendí.

Estamos ya casi a mediados de Junio. Me siento cansado después de un año revuelto.

Necesito parar. Asentarme de nuevo. Y ver qué camino tomar.

Brazacorta me ayudará a ello. Lo sé.

lunes, 2 de junio de 2008

LA VISITA...

Dios mío… estoy muy nervioso.

Esta noche se volverá a colar en mi casa ese extraño animal. No puedo más, no lo aguanto. Es una sensación de terror. El individuo, encima, es un noctámbulo.

Ya ha venido varias veces y aunque sé que pasará por delante de mi puerta y a mí no me molestará, temo que en el último momento cambie de opinión y venga a hacerme una visita.

No puedo soportar esta tensión. No puedo quedarme esperando a que aparezca, porque lo que es seguro es que aparecerá.

En una paranoia sin sentido, pero desde el día que se convirtió en realidad, tengo pesadillas, sufro de su llegada. No puedo más.

Tenéis que ayudarme.

Os ruego que os quedéis conmigo velando armas. Me da miedo que el resto de la familia se dé cuenta de mi terror. He simulado que barría mi habitación por el simple hecho de dejar olvidada la escoba junto a la puerta.

Debéis socorrer mi miedo.

Yo, solo, no puedo. Quiero huir, pero no debo. Soy el padre de familia, soy el último que debe infundir terror al resto. Debo dar ejemplo… pero estoy acobardado, no puedo... ¡No puedo!

Cuando mi mujer duerma, dejaré a mi hija a su suerte, me esconderé bajo las sábanas y esperaré el despertar de un grito.

Mi hija será la primera en anunciarlo.

El señor Pérez vendrá irrefutablemente. No puedo evitarlo. Estoy perdido.

No sé si volveré por aquí.

…………………………………………………………………………………

P.D. Y menos mal que viene, pardiez, es un pesado.

Dos días llevamos llamándole, porque la paleta colgaba y no caía. Mi hija no comía. Purés, sopas con pajita… qué ganas de agarrarle el diente retorcido para ponérselo en la mano y comiera como es debido.

Hoy la hemos llevado al dentista. Ni cerraba la boca la condenada, ni articulaba palabra (y ya es milagro)… solo babeaba.

La dentista ha agarrado una barra de algodón manchada de un líquido y con dos dedos ha tirado.

¡Ya está! Ya lo tenemos aquí, puedes estar tranquila.

¿Tranquila? la hemos dicho. ¡Tranquilos nosotros! Que ya está bien.

Cosas de padres.

jueves, 29 de mayo de 2008

LA FERIA DEL LIBRO...


Mañana se inaugura la Feria del libro de Madrid, en el Retiro.

Desde que pude acercarme a ella me gustaba perderme entre sus casetas, leer el nombre de las librerías, de las editoriales, buscar entre las páginas de un libro entreabierto dónde poder perderme… Viajes, historia, novelas, mitología…

Primero la recorrí con mis amigos, más tarde con mi mujer y últimamente también con mi hija…

Me gustaba mirar esos carteles donde ponía ese: Hoy firma… y aprovechaba la ocasión para obtener alguna obra con un signo especial, con una dedicatoria al principio que años después me encanta todavía leer.

Conseguí que varios autores famosos me dedicaran algún libro. Y entre todos, por la conversación que tuve con el autor, el que recuerdo con mucho agrado, es un ejemplar de “Historia de una escalera” que me dedicó don Antonio Buero Vallejo. El recuerdo fueron sus palabras. Todavía las escucho...

Este año, para mí la Feria tiene algo especial. Además de pasear por ella como deseo hacer, algún día estaré dentro de alguna caseta, firmando algo que yo he escrito.

Se me hace grande y a la vez, extraño.

Me han dicho que puedo elegir el día con decirlo con otro de antelación, pero todavía no sé cuándo iré. Es muy probable que sea el sábado 7. Ya veremos.

De cualquier forma y como me encuentro entre amigos, os diré que un familiar y una bloguera que nos leen, quieren que una de estas tardes quedemos para tomar una cerveza. Durante estos días, al salir del trabajo, pasaré casi a diario por la feria. Así que, sin ninguna obligación, si alguien se apunta a esa cerveza, no tiene más que mandarme un correo. Estaré encantado de conoceros y hablar del blog, del Retiro o de lo que fuera…

Ahora os dejo con un texto que alguno ya habréis leído… es parte de una historia más larga que dejó de ser un sueño hace unos meses:


“(...)Entre todas las casetas, algunas tenían premios especiales,
tesoros escondidos que algún alma caritativa, al verse rodeada
de niños, sacaba de alguna caja: globos, gorras de papel y,
sobretodo, sobretodo, alguna pegatina que, colocada en algún
cuaderno o en algún libro, diferenciaba al día siguiente en clase
al que había recorrido y al que no había recorrido la feria.

Muchas veces, en las casetas, los libreros colocaban los ca-
tálogos a la vista, a mano, en primera fila, y ante nuestras inter-
minables preguntas, aun siendo siempre las mismas, contestaban
con un: «Sí, puedes coger uno de ese montón».

Cuando terminaba la cacería, digo el recorrido, corríamos a
buscar algún banco escondido en la antigua Casa de fieras o en
los jardines de Cecilio Rodríguez, y en un acto de superación
entre nosotros nos enseñábamos nuestras recompensas.

Un día, de los muchos días nublados que se anuncian en la
feria, de esos que al poco convierten en un barrizal las tierras y
encharcan los duros surcos del suelo, estábamos dos de mis
amigos y yo recorriendo las casetas, buscando ya con una bolsa
nuestros deseados catálogos. De repente, un enorme trueno
sobre el parque anunció lo que se nos venía encima. Unas
enormes gotas mojaron el suelo, y los tres empezamos a huir
en dirección a la salida, pero no sin antes, a la carrera, repetir la
eterna pregunta en alguna caseta y escuchar la casi siempre res-
puesta de «sí, puedes coger uno». La gente con algún librero
conocido se guareció en las casetas, el público corrió hacia la
calle de Menéndez Pelayo y nosotros, una vez ya casi en la salida
del parque, nos despedimos emplazándonos a vernos después
del diluvio.

Cuando llegué a mi casa, ya iba empapado. Abrí la puerta;
estaba solo y me fui a mi habitación. Los truenos y el ruido del
agua, al golpear ventanas y suelo, era ensordecedor. No había
casi luz, la tarde era noche. Me senté en la cama, con la bolsa
llena de catálogos a mi lado, y empecé a sacarlos…”


http://es.youtube.com/watch?v=X4YbwUj72X0

martes, 27 de mayo de 2008

101...

101 era el número de una habitación ficticia dentro del Ministerio del Amor en la novela “1984” de Orwell.

En esta habitación, los sospechosos eran sometidos a tortura con aquello que les diera más terror. El fin era destruir dentro de cada persona aquello que les impedía amar al Gran Hermano.

El edificio del Ministerio del Amor no tiene ventanas y en el interior hay siempre luces encendidas por lo que también se le conoce como el lugar donde no hay oscuridad. Es la herramienta que tiene la sociedad de moldear al individuo.

Aun siendo una forma directa de formar al individuo, ¿no veis cierto paralelismo con la forma en la que nos intentan moldear en nuestra sociedad?

Antes de que Manqueospese me llame al orden, no puedo evitar recordar que 101 también es un álbum en directo de Depeche Mode que grabaron en Pasadena (California). 101 es el número de presentación en la gira.

Strangelove es una canción de Martin L. Gore que aparece en este disco y que hoy quiero recordar.

http://www.youtube.com/watch?v=BA0E6NChAU8



There´ll be times
When my crimes
Will seem almost unforgivable
I give in to sin
Because you have to make this life livable
But when you think I´ve had enough
From your sea of love
I´ll take more than another riverful
And I´ll make it all worthwhile
I´ll make your heart smile
Strangelove
Strange highs and strange lows
Strangelove
That´s how my love goes
Strangelove
Will you give it to me
Will you take the pain
I will give to you
Again and again
And will you return it
There´ll be days
When I stray
I may appear to be
Constantly out of reach
I give in to sin
Because I like to practice what I preach
I´m not trying to say
I´ll have it all my way
I´m always willing to learn
When you´ve got something to teach
And I´ll make it all worthwhile
I´ll make your heart smile
Pain will you return it
I´ll say it again - pain
Pain will you return it
I won´t say it again
I give in
Again and again
I give in
Will you give it to be
I give in
I´ll say it again
I give in
I give in
Again and again
I give in
That´s how my love goes
I give in
I´ll say it again
I give in

viernes, 23 de mayo de 2008

100...




Fue un miércoles 26 de septiembre cuando volví del Registro de la Propiedad intelectual después de presentar un manuscrito. El siete de marzo se había convertido en un libro…

Ese miércoles también me embarqué en una aventura como un argonauta más, tirando la piedra muchos días sobre los temas que iban aconteciendo o bien se me iban ocurriendo…

Hace ya cien post desde aquel inicio.

Y sin duda, si he llegado hasta aquí no ha sido por mí, sino por el aliento que imaginaba al sentiros cerca, con vuestras visitas, con vuestras opiniones.

Sin todos vosotros esto no habría sido un blog.

Es agradable encontrar a conocidos de otras guerras, de otras batallas, de otros mundos… visitantes de blogs ya lejanos, de poblados perdidos, personas que en algunos casos he tenido la suerte de conocer.

Hace poco leía diálogos de antaño, donde alguno de vosotros participaba. Es una extraña sensación. Sensación feliz, eso sí.

Me gustaría nombraros a todas, a todos, pero tengo miedo de dejarme a alguno en el olvido…

Diógenes, a pesar de todo, ya no es lo que era. Se ha convertido en un personaje público: más educado, a veces menos cínico, y muchas menos irónico. Esto le ha llevado a cambiar su himatión y a navegar por otros mundos donde reinan los esclavos en la fiesta del hijo menor de Urano y la vieja Tellus. Bien, no sé lo que aguantaré. Eso mismo dije hace cien temas… pronto vendrá el verano y al menos un mes os abandonaré, aunque pueda dejar mi huella desde algún que otro escondrijo.

Os doy las gracias a todos.

Besos para ellas y abrazos para ellos.

Y como tampoco es cuestión de felicitaros un cumpleaños que no es, dejadme que os felicite un no cumpleaños.

http://es.youtube.com/watch?v=vREirMXu41Y

miércoles, 21 de mayo de 2008

FE...

Había entendido que la credulidad se conseguía con los años.

Pensaba que era algo lejano para los jóvenes hasta que conocí algunos que me decían tener cierta fe.

Yo, también, en algún momento tuve fe en algo. Pero era una fe hipotética que nacía de algo muy humano, el deseo. Deseaba que existiera algo que nos hubiera creado, deseaba que existiera algo después, pero… según he ido conociendo la vida, al contrario que la credulidad de los demás, yo, he ido perdido la fe en casi todo. Y eso me hace aferrarme a minúsculos momentos donde la esperanza, la voluntad o la creencia sean incapaces de invadirlos.

Decía Chéjov, que “un perro hambriento sólo tiene fe en la carne”… ¿no será la fe eso?

Otras veces me han presentado la fe como un comodín eficaz, un oráculo donde siempre existe respuesta, una solución a todas las sinrazones, una contestación utilizada por aquellos que no saben qué contestar. Es cómo lo que decía Nietzsche “tener fe significa no querer saber la verdad”, pero yo incluso le preguntaría a Nietzsche: ¿qué es la verdad?

Tienes que tener fe, me decían… tienes que tener fe… repetían cuando la vida me abofeteaba… y yo sentía envidia, porque no podía.

Al menos, si me quedaba mirarles a los ojos, y compartir lo que Tagore dijo: “la fe engaña a los hombres, pero da brillo a su mirada"

lunes, 19 de mayo de 2008

VIAJE...

“He visto cosas que ustedes los humanos no creerían...
Naves de ataque en llamas sobre el hombro de Orión.
He visto rayos de mar centelleando en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.Hora de morir.”
Roy Batty en Blade Runner



El caso es que yo estos días he visto cosas que no veía…

Calles solitarias, casas vacías de ancianos que ya no están, pueblos que se abandonan en la nada, que dejan de latir… soledad.

Inviernos que se llevan almas, que traen enfermedades que castigan gente lejana pero querida…

También he visto cielos nocturnos desconocidos, nubes de muchas formas, caminos de bicicleta, agua en forma de manteles rayados, varios arco iris, una perra pariendo, cachorros y risas de niños al mismo tiempo, cuatro agricultores celebrando San Isidro en medio de una partida de tuta…

Y luego gente que se preocupa por idioteces, por sinrazones de la vida, por creerse eternos y pensar que pueden tener y tener, por ser idiotas de la materialidad que si no están a punto de dejar, dejarán…

Y vosotros, ¿habéis visto estos días alguna cosa que no veíais?


miércoles, 14 de mayo de 2008

APUS APUS...


Hay épocas del año marcadas por un hecho especial… hoy llueve, pero ayer… me fijé que ya habían llegado esos gritos en el cielo que me traen un recuerdo.

Todos los años, por esta época, mientras me perdía en apuntes y libros, y sentía ya la presencia inmediata de exámenes, junto al buen tiempo, oía el ir y venir de estos pequeños gritos en el aire de Madrid.

Alas amplias para su cuerpo pequeño, cola en forma de horquilla y un extraño comportamiento. Dicen que viven, copulan y duermen en el aire… Son los vencejos. (No confundir con pendejo, palabra que utilizaba mi madre para referirse a aquellos niños que se las daban de adultos y les faltaban muchas vueltas. Lo decía de forma cariñosa. Y no hay tampoco que confundir con la misma palabra que sirve como insulto al otro lado del mar)

Los vencejos sólo bajan al suelo para anidar y tener a sus polluelos. Y estos, una mañana, sin aprendizaje, emprenden el vuelo para no volver.

Una vez en el pueblo, tuve uno en mis manos… Si alguna vez caen al suelo, son torpes para volver a remontar el vuelo. Aquel día, lo cogí entre mis manos y lo lancé al cielo, de vuelta a su mundo.

Me gusta escuchar el ruido de este pájaro del diablo, como les llaman algunos, me indica que el invierno ha pasado, los días son más largos, y las vacaciones se acercan…

lunes, 12 de mayo de 2008

SUSURROS...

Susurro…

Sonidos de amor al oído… sonidos de secreto… sonidos profundos… sonidos ocultos para el resto…

Un susurro es un mensaje al oído, un sólo te quiero a ti, una forma de que mis palabras sean sólo tuyas…

Murmullo de mensajes, pequeño brote de palabras, ¿quién nunca no ha susurrado?

Señales que a la vez que se oyen aumentan las pupilas o hacen nacer una sonrisa.

Quiero susurrar siempre, dejar mis palabras sin distancia, hacerlas sólo suyas para siempre.

¿Acaso no os gustaría susurrar a alguien lo que no os atrevéis a gritar?

(Decir al oído palabras que harán brotar, tu risa).




RADIO FUTURA

“Semilla negra”

Ese beso entregado al aire es para ti
Fruta que has de comer mañana.
Guarda la semilla porque estoy en él
Y hazme crecer
En una tierra lejana
Si me llevas contigo
Prometo ser ligera como la brisa
Y decirte al oído
Secretos que harán brotar tu risa
Esos ojos detrás del cristal
Son dos negros cautivos cruzando el mar
Por la noche estaré sola en la selva,
¿qué voy a hacer Esperando a que vuelvas?
Si me llevas contigo
Prometo ser ligera como la brisa
Y decirte al oído
Secretos que harán brotar tu risa
Yo tengo un pensamiento vagabundo,
Voy a seguir tus pasos por el mundo.
Y aunque tú ya no estás aquí
Te sentiré
Por la materia que me une a ti,
Por la materia que me une a ti,
Por la materia que me une a ti...

jueves, 8 de mayo de 2008

DESPUÉS DE LA ORGÍA...

Mora de José Tapiro


Hace unos días, lejos, muy lejos, en una estancia de suelos de madera, vitrinas de cristal, camas y despacho al mismo tiempo, cuadros de bellas y distantes damas que en un tiempo vivieron y pisaron por aquella casa hace casi un siglo, acurrucado en esa silla sin patas a modo de balancín del sueño, la puerta cerrada, me encontraba abriendo un libro que me encanta leer.

Para mí es un libro, perdido y hallado, al que sólo yo le hago caso. Libro como todo libro que nos emplaza a otros tiempos, a otros lugares, a otros cielos…

Y como todo destino, espera ser vivido, leído, asimilado…

Hoy, después de ayer tarde, me apetece copiar unas palabras que copié en un papel el último día que lo tuve en mis manos, lo dejo aquí, para que sea leído.

A mí… me gusta…





DESPUES DE LA ORGÍA de Ben Xuhaid de Córdoba (992-1034)

“Cuando, llena de embriaguez, se durmió, y se durmieron los ojos de la ronda.

Me acerqué a ella tímidamente, como el amigo que busca el contacto furtivo con disimulo.

Me arrastré hacia ella insensiblemente como el sueño, me elevé hacia ella dulcemente, como el aliento.

Besé el blanco brillante de su cuello; apure el rojo de su boca.

Y pasé con ella mi noche deliciosamente, hasta que sonrieron las tinieblas, mostrando los blancos dientes de la aurora.”

España Califal de Claudio Sánchez- Albornoz.













martes, 6 de mayo de 2008

METAMORFOSIS...

«Al despertar Gregorio Samsa una mañana tras un sueño intranquilo, encontrose en su cama convertido en un monstruoso insecto. Hallábase echado sobre el duro caparazón de su espalda, y al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia».

Metamorfosis, de Kafka.



Toda metamorfosis es necesaria.

Un despertar a tiempo…
Una escapada…
Un darse la vuelta pero no salir corriendo…
Un sentirse vivo pero no muerto…
Un deseo de sentir lo no sido…
Un propósito de camino…
Un viaje alado pero andando…
Un resucitar de un infierno…
Una alquimia descubierta…
Una piedra transformada…

Un alma nueva…

¿Quién quiere cambiarla?

domingo, 4 de mayo de 2008

ROMERÍA A CLUNIA...

Y sucedió.
Y me fui de romería (de la Virgen de Castro).
Y escuché a los abuelos decir “Ora pro nobis” tras una cruz.
Y les pregunté qué significaba eso de “ora pro nobis”, y me dijeron extrañados… joer, es lo que siempre se dice.
Y le dijeron al cura que si el rosario que cantaban a la puerta de Clunia, frente a un bar, no lo podían hacer dentro del bar.
Y el cura, preguntó a los más viejos que si eso se podía hacer, que si era costumbre.
Y bebimos y comimos “ como animales” (expresión de un amigo del pueblo).
Y bebimos, según costumbre, vino en unos platos de plata donde había bebido medio pueblo.
Y jugamos al mus cuatro partidas y sólo perdimos con un par de “dulces” damas.
Y como no había rosquillas borrachas, cogieron unas muy secas y las mojaron en vino.
Y bebimos más vino a discreción que ponía el ayuntamiento.
Y me enrollé (palabra textual de mi mujer) con la guarda de las ruinas, pero sólo hablamos de historia…
Y entre el vino, el pacharán, y otros vinos distintos, nos cogimos un melocotón…
Y volvimos al pueblo, y nos comimos chuletas, pancetas y morcillas.
Y volvimos al bar hasta las tantas y cogimos el melocotón que había sobrado…
Y esta mañana le dimos mi hija y yo, los regalos a su madre (tiesto incluido que se ha hecho más de cuatrocientos kilómetros)
Y llegué a Madrid, después de chupar caravana…
Y aquí estoy, mirando el calendario y viendo dónde está San Isidro.

Y echando ya de menos todo lo anterior…

jueves, 1 de mayo de 2008

CLUNIA...


Clunia Sulpicia fue una ciudad romana, cuyas ruinas se encuentran entre las localidades de Coruña del Conde y Peñalba de Castro, al sur de Burgos.

Esta ciudad está cerca de un antiguo asentamiento arévaco denominado Cluniaco.

En Clunia, Quinto Sertorio resistió durante 20 años a Pompeyo, quien destruyó lo que existía de la ciudad en el año 72 a.C. Años más tarde, la ciudad se fundó de nuevo en la época del emperador Tiberio. Entre los imperios de Tiberio y de Claudio, se convirtió en sede de uno de los Legati Iuridici de la provincia Tarraconensis, convirtiéndose en capital del conventus iuridicus Cluniensium.

Clunia se empezó a denominar Sulpicia, tras autoproclamarse en ella emperador el general Sulpicio Galba.

El primer fin de sábado de mayo, Brazacorta celebra una romería a las ruinas de esta ciudad. Todos los pueblos alrededor de Clunia tienen una fecha al año para celebrarla. Entre el teatro, mosaicos y muros que dibujan lo que era la ciudad, se come en completa armonía, y se juega a la tuta, al subastado, y al mus, si se tercia.

Mañana Viernes viajaremos hacia Brazacorta, y el sábado, siguiendo el camino por donde el Cid se fue al destierro pasaremos por Coruña del Conde antes de llegar a Clunia.

Vino de bodega, mus, paseos, lectura, amigos, y cielo limpio para ver estrellas… quién da más.

martes, 29 de abril de 2008

TOSES...

Llevaba tres noches sin dormir. Ya sabes, me había dicho una compañera, es lo que toca por ser padre. Pero ayer por la tarde, su nueva doctora le recetó un medicamento que estuvo respirando en el ambulatorio y le ha hecho descansar toda la noche. Mira papi (así me llama), parezco la pilota de un avión con esto en la boca y la nariz, ¿me lo puedo llevar a casa para mañana jugar a pilotos?

Una vez hablaba de apegos con mi mujer. Le decía que durante años había conseguido desprenderme de ciertos apegos y eso me hacía más libre. Ella me dijo que no era cierto. Que quizás me había despegado de ciertas lapas, que había cortado muchas cadenas de anclas, pero que habían surgido otras. Estaba en lo cierto.

Durante años he llevado muy mal las enfermedades de los que me rodean y si hay una cosa que realmente me ha sacado de quicio es oír toser a mi hija, ver que lo pasa mal y no poder hacer nada. Los que tenéis niños sabéis de que os hablo. Y los que habéis bregado en multitud de batallas incluso más complicadas lo veréis como una tontería. Pero sí, aunque ya vaya a cumplir siete años, y estas guerras no sean como las de antes, no me gusta verla sufrir.

Hoy ya irá al colegio. Eso de tener un menú distinto en forma de dieta le encanta, y nos ha dicho que si se lo podía pedir por estar mala. A ella le da igual una laringitis o una diarrea, con tal de enseñarles a los demás su bandeja de comida distinta. La hemos dicho que no, que la dieta es para otras enfermedades.

Veis, soy un esclavo de un apego sin importancia, y como todo apego, es capaz de hacerme infeliz. Aunque también os digo que me curo enseguida. Un simple beso suyo o una sonrisa, es suficiente.

miércoles, 23 de abril de 2008

EL DÍA DE LOS DRAGONES...

San Jorge y el dragón de Paolo Ucello (1460)




Tal día como hoy del año 303, Diocleciano decapitó frente las murallas de Nicomedia a un soldado romano, llamado Jorge de Capadocia, por no querer perseguir cristianos. Pero fue en el siglo IX, cuando San Jorge se hizo famoso en las historias populares atribuyéndole la muerte de un descarado dragón que se había apoltronado ante la única fuente que abastecía de agua a una ciudad y que sólo se movía cuando le ofrecían un sacrificio humano. Un día le tocó a la princesa, pasó por allí San Jorge, y nos quedamos sin dragón… menos mal que esta historia popular, junto a otras, fue el origen de las siguientes historias de princesas y dragones que, por lo menos a mí, me han hecho soñar.

En Cataluña, he oído, que el día de hoy es el día de los enamorados, y que desde hace 500 años se regala una rosa a la amada.

También un día como hoy, el sueño rebelde contra un rey desconocido se frustró para Padilla, Bravo y Maldonado en la batalla de Villalar.

Pero lo más curioso es la razón por la que hoy es el Día del Libro. Extraña coincidencia de la historia que hizo que casi (sí casi) el mismo día de 1616 murieran a la vez Cervantes, Garcilaso de la Vega y Shakespeare.

Hoy es San Jorge, el día del libro, el santo de mi sobrino, el santo de un personaje de mi libro…

¡Felicidades Jorge! ¡Felicidades a todos los Jorges, a todos los enamorados y…!

¡Vivan los dragones!







lunes, 21 de abril de 2008

BRATZ...


Este siglo XXI se las trae…

Hay que intentar que los niños picoteen de donde creemos existe alimento de su materia gris, y no es fácil. Nosotros podemos intentarlo, es parte de la educación, del intento de educación, porque para mí la educación es un intento, es algo que al menos los padres debemos intentar. Al final, veremos si hemos conseguido algo. En caso contrario, al menos, lo habremos intentado.

Los deberes del fin de semana se liquidan antes de empezar otros menesteres. No hay que decir nada, se sabe. Y en los otros menesteres no sólo hay educación clásica, sino también hay tiempo para perderse con la Nintendo, o descubrir con un tal Pipo las matemáticas en Egipto.

Pero ayer, hubo censura. Vaya temporada que llevo.

Se trataba de un juego de estos que S.S.(graciosas)M.M. los Reyes Magos complementaron de algún bazar de rebajas o saldos que bien les sirven para hacer regalos. Aparecían unas “fulanas” (No se entienda por prostitutas aunque podrán serlo, sino como señoritas de nombre desconocido) que iba ataviadas a la última, con andares interesantes (ridículos) y familiarmente llamadas “pijas”.

Lo curioso es que el lema del juego, que siempre aparecía cuando se cambiaba de lugar era: “Para presumir, hay que sufrir”. ¡Hay que joderse!

Que los Reyes me perdonen pero… por ahí, no.

jueves, 17 de abril de 2008

BISEXUALIDAD...

De “Alexandros,el hijo del sueño" de Valerio Massimo Manfredi:

-¿Quieres que seamos amigos?

-Por supuesto, pero para hacerse amigos es preciso intercambiarse una prenda.

-¿Qué es una prenda?

-Yo te doy una cosa a ti y tú me das otra a mi a cambio.

Se hurgó en el bolsillo y sacó un pequeño objeto blanco.

-¡Oh, un diente!

-Sí -silbó Hefestión por el hueco que tenía en el lugar de un incisivo-. Se me cayó la otra noche y a punto he estado de tirarlo.

-Tómalo, tuyo es.

Alejandro lo tomó y se quedó confuso al no saber qué darle a cambio. Rebuscó en los bolsillos, mientras Hefestión permanecía erguido delante de él esperando con la mano abierta.

Alejandro, al no contar con ningún regalo de la misma importancia, dejó escapar un largo suspiro, tragó saliva y a continuación se llevó una mano a la boca y se cogió un diente que le bailaba desde hacía unos días, pero bastante sujeto aún.

Comenzó a sacudirlo con fuerza hacia delante y hacia atrás, conteniendo las lágrimas de dolor, hasta que se lo arrancó. Escupió un coágulo de sangre, luego lavó el diente bajo la fuente y se lo entregó a Hefestión.

-Aquí tienes –farfulló- Ahora somos amigos.

-¿Hasta la muerte? -preguntó Hefestión, echándose al bolsillo la prenda.

-Hasta la muerte -replicó Alejandro.



* * *


Hace algunos días oí hablar de la bisexualidad… y oí cosas como:
  • La bisexualidad no es una condición sexual, sólo es una doble moral.
  • Se trata de una forma de camuflar la homosexualidad, o uno de los grados de ella.
  • Las personas bisexuales son infieles por naturaleza.

¿Qué será la bisexualidad?

miércoles, 16 de abril de 2008

EL HIPÓCRITA...


Era un muchacho patizambo, con amplia y torcida sonrisa, pelo revuelto y algo de tupé. No era muy alto, caminaba con la mirada hacia arriba como intentando dejar su barbilla por encima del hombro de los demás.

Se llamaba Enrique, aunque él rogaba que se le llamara Quique. Deambulaba siempre por la panda con ritmo determinado pero firme, con intereses ocultos que al final eran conocidos, movía piezas y personas como si de un juego se tratara y no dudaba mostrar falsos sentimientos y palabras si eso le ayudaba a llegar a su meta.

Mi amigo Javi y yo le llamábamos el hipócrita.

No le denominábamos así por representar cualidades deseadas, por intentar ser lo que no era, por moverse por el mundo como se movía, se lo llamábamos por esa peligrosa cualidad de fingir sentimientos que no tenía, de esa condición para representar el engaño con el fin de sus propósitos maquiavélicos.

Un hipócrita finge casi siempre por una falta de autoestima con la que se obliga a tener una imagen que desearía tener y nunca conseguirá, incrementando una característica de estos individuos, la autodecepción y la falta de honestidad.

El castellano viejo definía al hipócrita como aquel que pretende ser bueno pero sabe que no lo es.

Un hipócrita es un buen actor (del griego Hypocrites) y es algo que no admitiré.

El que condena la prostitución pero se va de putas, el que critica el fumar pero fuma, el que reprende una acción a los demás pero él la ejecuta, el que reprueba la acción de los trolls pero él es uno de ellos…

Qué asco me sigue dando esta gente…

lunes, 14 de abril de 2008

EL MAGO DE LOS TECLADOS...

Hay músicos desconocidos, de los cuales seguro hemos escuchado alguna canción, que no nos han llegado nunca a sonar por su nombre propio, pero si por sus grupos.

Éste en particular es inglés y se aproxima a los cincuenta años.

Ya de pequeño estudió violín y piano, y en su adolescencia se empezó a juntar con otros nombres como Andrew Fletcher y Martin Gore.

Por aquellas épocas aparecieron los teclados que unidos a la habilidad natural de este músico sirvió para crear un nuevo panorama de melodías y ritmos.

Encontró la voz de David Gahan y lo invitó a que fuera cantante de su grupo al que cambiaron de nombre. Just can´t get enough (Speak & spell) fue un fruto ya imaginado con la mezcla de personajes que formaban este conjunto.

Es cuando nuestro músico, en pleno éxito, abandona la formación y se une a una voz femenina Alison Moyet, dando lugar a otro éxito, Only you.

Se volvió a separar y se unió a otro cantante, Andy Bell, con el que lleva ya más de 20 años.

No hace falta conocer el nombre de este mago de los teclados para conocer sus habilidades y traeros recuerdos en multitud de canciones que sin duda no podréis negar haber escuchado.

Para mí, es un creador en silencio, un genio, que por donde ha pasado sólo ha dejado buena música o al menos, música que a mí me gusta.

Su nombre, Vince Clarke.

Y sus canciones en Depeche Mode, Yazoo, y últimamente en Erasure.

De muestra, tres botones:

Depeche Mode-Just Can´t Get Enough

http://es.youtube.com/watch?v=9BuaHs2y2I0&feature=related

Yazoo-Only you

http://es.youtube.com/watch?v=d2mPNr_0cRs&feature=related

Erasure-Sometimes

http://es.youtube.com/watch?v=6NKpY9DAFT4

viernes, 11 de abril de 2008

ENJOY THE SILENCE...

Nunca hubiera pensado que existieran tantas revistas extranjeras, y cada una en un rincón, en una dirección perdida.

Nunca hubiera pensado que existiera siempre alguien interesado en leerlas en las antípodas de donde se hacen.

Por ejemplo, la que tengo en mis manos “Proceedings of the New Zealand Society of Animal Production”… tela.

Creo que me está gustando más esta forma errática de entrar en el blog.

No, no hay causa, ya la tenía…

De hecho, nunca he tenido una causa para ser. El “ser” es más sencillo que eso. Aunque el “estar”, los que no hablamos el inglés, lo podamos también utilizar aun no queriendo o no sabiendo estar.

Anoche, hubo cervezas y vino tras la inauguración, y lo más importante, una buena conversación…

Os dejo con algo apropiado y criticable, por supuesto. Hacedlo si queréis.

Esta canción le encanta a mi princesilla.
Buen fin de semana, a todos.

http://es.youtube.com/watch?v=4DHViI5wD8Q




DEPECHE MODE Enjoy the silence


Words like violence
Break the silence
Come crashing in
Into my little world
Painful to me
Pierce right through me
Can´t you understand
Oh my little girl

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Vows are spoken
To be broken
Feelings are intense
Words are trivial
Pleasures remain
So does the pain
Words are meaningless
And forgettable

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm


* * *


Palabras como violencia
Rompen mi silencio
Irrumpen
en mi pequeño mundo
Causándome dolor
Atravesándome
No puedes entender?
Oh mi pequeña chica

Todo lo que siempre quise
Todo lo que siempre necesite
Está aquí en mis brazos
Las palabras son muy innecesarias
Sólo pueden hacer daño

Las promesas son hechas
Para ser rotas
Los sentimientos son intensos
Las palabras triviales
Los placeres permanecen
Y el dolor también
Las palabras no significan nada
Y son olvidables

Todo lo que siempre quise
Todo lo que siempre necesite
Está aquí en mis brazos
Las palabras son muy innecesarias
Sólo pueden hacer daño

martes, 8 de abril de 2008

TRES ROSAS AMARILLAS...

En este mundo de economías sin pudor, de riquezas que se construyen comiéndose a los más chicos, es muy difícil luchar contra los grandes.

Emporios macroeconómicos donde todo vale, cuyos márgenes de seguridad son tan amplios que cuando alguna vez parece que estornudan, el resto, los de abajo, llevan ya años cerrados, enterrados por culpa de ellos.

Cuando yo era pequeño había dos establecimientos que me ligaban. Necesitaba entrar, escudriñar en sus estanterías, e incluso oler a esos olores tan característicos que les diferenciaban del resto de los comercios.

Me gustaba entrar en la papelería de mi barrio. Ver los cuadernos de mil tamaños y pautas, los lápices de colores, los folios, los sacapuntas de distintas formas, los bolígrafos de naranja o de cristal (dos escrituras a elegir…), gomas de muchos texturas y alguna con olor a nata, portaminas, estuches y compases, y sobre todo sentir aquel olor a madera vieja y grafito. El dueño, con sus gafas casi a punto de lanzarse desde su nariz al suelo, con una sonrisa amable, me miraba a la altura del mostrador por donde ya empezaba a aparecer mi persona, sólo la cabeza. Le pedía un cuaderno, o una docena de folios con un galgo transparente, o un simple bolígrafo que él, en todos los casos, garateaba en una hoja hasta que la minúscula bola de la punta se arrancaba a escribir.

Mi otro comercio preferido eran las librerías, cuanto más pequeñas más misteriosas. Y que con un orden aparentemente olvidado mostraban en sus estanterías viejos libros editados hace años, con desconocidos títulos, que con el paso del tiempo fui aprendiendo a conocer. En aquella librería que recuerdo, el dependiente aún era mayor que el de la papelería. No tenía ordenador pero sabía por donde se escondía el Amadís, o donde estaba tumbado un viejo Mio Cid.

Nada más entrar por la puerta el anciano me preguntaba qué deseaba. Yo le decía que sólo mirar, y él me dejaba. Parecía que se olvidaba de mí, pero sé que permanecía atento.

En aquella librería compré La Iliada, más tarde Los doce césares de Suetonio, y hasta la misma Eneida.

Estas dos grutas tan entrañables desaparecieron. Se la engulleron los grandes. Y nada volvió a ser lo mismo.

La semana pasada, Manu, un buen amigo, autor de un libro de relatos llenos de fantasía y desconcertantes realidades, El desguace, me dio una grata noticia: El día 10 de abril se inaugura la primera librería especializada en el mundo de relatos, de nombre Tres rosas amarillas.

Intentaré pasarme por allí, aunque sólo sea para ver si recuerdo aquel contexto por el que me gustaba perderme…

De cualquier forma envío ya desde aquí mi mayor deseo de prosperidad para tan admirable proyecto.

lunes, 7 de abril de 2008

SAN DIÓGENES...

Genserico


Esta mañana un compañero me ha felicitado, según él con retraso, porque mi santo fue ayer. Yo le he corregido diciendo que no. Mi santo es el 28 de Agosto.

Me ha hecho mirar el calendario de mesa, y he visto que el día 6 era… San Diógenes.

Como no tenía ni idea de quién era este señor, y como no se me caen los anillos, que no llevo, por consultar el google, me he dicho, a ver…

Resulta que San Diógenes, fue un mártir al que le ayudaron a ser santo, allá por el año 345 en Macedonia, unos partidarios del arrianismo.

Mira, de esto me sonaba algo: arrianismo.

Anoche me entretuve viendo un documental sobre los vándalos y de su rey Genserico que durante muchos años dominaron el África romana, y permaneciendo en el poder por una continua paz con Constantinopla., la antigua Bizancio.

Los vándalos, curioso pueblo que dio nombre a esa hostilidad hacia la propiedad ajena y hacia las artes, el vandalismo, y tambien seguidores del arrianismo, doctrina que decía que Jesús no era Dios, ni parte de él, sino una criatura más.

Años después llegó la Iglesia diciendo que la idea opuesta al arrianismo era dogma, y por tanto quién no seguía la norma, un hereje.

Pues en eso estamos, que hace muchos años, estos herejes se cargaron a un tocayo. Mas, ¿quienes son los herejes? ¡Ya estamos!.

jueves, 3 de abril de 2008

DÓNDE...

Llega el fin de semana.

Aquella lámpara olvidada se encuentra llena de polvo, deslucida, relegada a un rincón de nuestra alma. Somos capaces de pararnos, de detenernos en esta vida alocada. Buscamos un paño limpio, cogemos la lámpara del asa, y la lustramos con esmero, con ganas, sabiendo que es nuestro sueño y podemos imaginar lo que queramos. Mientras el polvo va desapareciendo, un extraño gas empieza a salir de la lámpara por su boca casi cerrada. El gas se hace más denso, más opaco, más inquietante, y en un momento se va creando una figura que adivinamos. La silueta de un ser, se imagina. Un ser volátil y a la vez sólido, con grosores y formas que lo humanizan, a la vez que se llena de tonos. Apreciamos que sin llevar un alfanje colgante si viste como en Oriente. Bajo un turbante, una tez oscura. Sobre la cara, una dibujada perilla. Y de repente, sus ojos cerrados se abren y miran. Se fija en los nuestros y dice:

Soy el genio. Me has despertado, y por ser el día de tu Venus, a la que las gentes del Norte llaman Freyja, te concedo un deseo… el deseo de viajar.

Imagina que puedes ser Odiseo, pero no para encontrar su Ítaca sino para perderte, para realizar el viaje que sueñas.

Da igual que sea a un castillo, un festival de música, un concierto, ruinas sagradas, a un restaurante, una catedral, un museo, una isla paradisiaca…

Piensa si quieres ir solo o con una deseada compañía. Como puedes pedir, pídelo.

Ahora bien, si eres de los que te deprimes los viernes. De los que están mejor y son más felices en el trabajo que cualquier otro sitio. Yo te maldigo. No soy tu genio, y por tanto no mereces nada, porque tu vida ya está esclavizada. Perteneces al Sultán de las Cadenas, el que utiliza lo no importante para martirizarte, el que te niega la vida y te hace no vivido. Tu alma ya tiene dueño.

Sí… sí… critícame lo que quieras porque me da igual. Nada tienes y nada tendrás, porque ya has elegido.

Pero si eres del resto, de los que sueñan, de los que aman, de los que desean, de los que la ilusión no es una palabra desconocida. Soy tuyo, dime… ¿Dónde te llevo?


* * *



Diógenes elige un viaje a una ciudad. Pero a esta ciudad quiere llegar en barco. Quiere verla aparecer en el horizonte como si fuera el pirata de Espronceda. Ver como emergen los seis alminares majestuosos de la mezquita del Sultán Ahmed enfrente de la Iglesia de la Divina Sabiduría.

martes, 1 de abril de 2008

DESAYUNOS...



Desayuno sobre la hierba, Edouart Manet


Me he tirado años desayunando un tazón de Cola-Cao a palo seco. Cuando me despierto necesito de un buen rato para que mi estómago exija un acopio alimenticio, pero como uno siempre se levanta con el tiempo pegado a la sombra, siempre he preferido robarle minutos al desayunar mejor que al sueño.

Ahora bien, no me deis tiempo, no me dejéis una media hora entre el despertar y el empezar… y otra media para desayunar a gusto, como en vacaciones, porque entonces, me pondré como el Kiko (famoso gitano de los años 40 del siglo pasado que tuvieron que ingresarle por un atracón de gambas).

Dicen que los mediterráneos desayunamos poco y duramos más, y también dicen que los anglófonos siempre lo hacen copiosamente por el tipo de vida…

Los desayunos tienen bandera de coletilla.

El desayuno español está a la vista: Chocolate con churros, cafés con bollería, carajillos para el invierno, porras, galletas, magdalenas, pan con aceite, pan con tomate, leche con gofio, estos últimos con zona determinada.

El desayuno francés es más “olalá”: croissants, brioches y baguettes, mojado con su café au lait.

Los ingleses te cambian el café por el té, pero lo complementan con huevos, bacón, salchichas, cereales y más particularmente su porridge. Si hay hambre, judías con tomate.

Los alemanes se acompañan de sus panes brötchen, que una vez abiertos los rellenan de huevo duro, embutidos, quesos, mantequillas y mermeladas.

En Argentina desayunan su mate, en Colombia les gusta “tomarse los tragos”, bebiendo café muy puro en ayunas. En la República Dominicana, trituran plátanos verdes con mantequilla. Y en varios países asiáticos, el desayuno es un plato de comida más, sin diferenciarlo de la comida o la cena.

Hubo también quien desayunó con diamantes… deseando una tienda de joyas de las 5ª avenida y conociendo al autor de un solo libro y con la máquina de escribir sin apenas tinta.

http://es.youtube.com/watch?v=_aU02NIFdQM&feature=related

¿Sois vosotros de desayunos fijos? ¿Os gustaría que os despertaran con esa canción?

lunes, 31 de marzo de 2008

FATALIDAD...

Ananké, satélite de Jupiter

Muchas veces las aguas del rio vienen imposibles, son amargas y graves, salvajes y distintas y no podemos hacer nada.

Hay ciertas aguas a las que no podemos oponernos, como decía el abate Fauchelafleur en El barón rampante de Italo Calvino. Al agua que no podemos oponernos dejarla correr, decía.

Curioso libro en el que se habla de la vida de Cosimo Piovasco, barón de Rondó, el cual en un gesto de rebelión, se fija una voluntaria y difícil regla que sigue hasta las últimas consecuencias, ya que sin ella él no sería el mismo ni para sí ni para los otros.

Ananké, decían los griegos al suceso inevitable que derivaría en el latino fathum.

Borges y Joyce, los dos poetas, los dos enamorados de la Odisea. Los dos soñaron con ser Ulises unidos a la fatalidad de la lengua. Borges que se refirió al tango querendón, alegre, sencillo y travieso en los inicios. De nuevo la fatalidad.

Y que mejor fatalidad, aquella de la que habla un tango.






Fatalidad, de Julio Jaramillo.

Nocturno de celaje deslumbrante
tu encanto rememoro a cada instante
romance del momento en que vivieras
con el alma iluminada, descubriendo en tu mirada
un amor que nadie tuvo para mi
aunque aciago el destino, dividió nuestro camino
y angustiado para siempre te perdí.

Fatalidad signo cruel, en su rodar se llevo
el más valioso joyel que tu querer me brindo
el calor permanente de un cariño,
que ávido como un niño de ti tanto espere

Porque te fuiste mujer, como un sueño fugas
dejando en todo mi ser una ansiedad pertinaz
ahora espero en las noches tu regreso
al sitio donde un beso fue chispa de mi fe

Estrella fugitiva de mi anhelo
me lleva por desconocido cielo
detente no me robes la alegría
sin tu influjo iluminoso, mi existencia es un destrozo
oh gitana son tus ojos mi guion
no te apartes del camino, bella luz que me ilumina
oh gitana mi nocturno de pasión

Porque te fuiste mujer, como un sueño fugas
dejando en todo mi ser una ansiedad pertinaz
ahora espero en las noches tu regreso
al sitio donde un beso fue chispa de mi fe

http://es.youtube.com/watch?v=W5pmD1BAQgw&feature=related


Y digo yo, ¿existe la fatalidad?

jueves, 27 de marzo de 2008

CARLA...

Sin entrar en oscuros intereses de futuros, o en ideas maquiavélicas llevadas a cabo por una mente refinada, imaginemos… una playa en verano.

Un individuo recorre la orilla, descalzo, unas veces dejándose mojar por el agua de las olas que mueren y otras pisando la arena caliente, utilizando esta combinación de sensaciones como el que come una tarta caliente mezclada con helado de vainilla.

El deleite visual es manifiesto: el mar, un horizonte precioso, una costa no muy poblada aún verde en sus alturas, gaviotas, barcas de recreo… Unos pechos desnudos a un lado. Unos pechos desafiantes que se le vienen de frente para en el último momento echarse a un lado cuando se cruzan. Unos pechos boca arriba, tumbados, algo difuminados por la postura de un cuerpo que descansa, pezones sonrojados por el sol, y no sonrosados. Unos pechos, también al lado, éstos más grandes, más… enormes, y no ya difuminados, sino extendidos tanto, que se desparraman a ambos lados del cuerpo de la dama hasta tocar la toalla donde descansa.

En fin, pechos y más pechos, cuerpos al fin y al cabo.

En el paseo se pierde en otras miradas, no sólo en pechos. Hace ya tiempo que la costumbre dejó a un lado el morbo de la mirada. Ya no se altera nadie por un desnudo, por unos pechos.

Pero de repente, ocurre. La mirada perdida, encuentra. Sus ojos se cruzan con otros ojos, bajando después con un rápido e inconsciente recorrido por un cuerpo, por unos pechos… perdón, por “los” pechos. Ya no son "unos" pechos, son "los" pechos de su compañera de trabajo, la que tiene todo el año al lado. O los de su vecina, con la que se cruza todos los días en la escalera. O los de la viajera de la misma hora, la de todos los días, con la que coincide en el metro.

La situación ya es extraña. Él intenta disimular su asombro, hacerlo natural, pero su mirada forzada en no mirar le lleva a titubear en su saludo. Ella directamente tapa con sus brazos la parte que puede de sus hermosos pechos, sonrojada.

La diferencia está marcada. No son lo mismo "unos" pechos… que… "los" pechos.

Algo parecido le pasa a gente conocida.

- ¿Has visto a “la” Carla desnuda? ¿Te has fijado?
- Ya me fijé, les digo. Hace años que recuerdo haberla visto. ¿Y?
- Es que la primera dama de Francia no puede ir en pelotas.
- ¿Ah, no? ¿Y eso dónde lo pone? Además no es que ahora vaya desnuda, es que iba hace muchos años. Era modelo. No le veo ningún problema. Como si se quiere desnudar ahora públicamente.

Acaso un bombero no puede ser después modelo. O una jueza convertirse en una stripper…

Pobre. Nadie o casi nadie se había fijado en Carla. En UNOS pechos. Pero ahora, son LOS pechos. Y claro, no es lo mismo.

Ay Carla… mmmmm… Carla.

http://es.youtube.com/watch?v=cNqTH3mb314&feature=related

Buen finde…

martes, 25 de marzo de 2008

LA RAZÓN NO EXISTE...

Jacob Jordaens (1593-1678)




No entiendo la obligación que en ocasiones nos imponemos.

Solemos meternos en las mismas aglomeraciones que los demás sólo por el hecho de poder decir que hemos estado. Eso sí, discrepamos, criticamos, nos mostramos disconformes, pero el paso de ir a ese lugar es sólo nuestro.

Solemos en ocasiones vestir aquello que los demás visten, sólo por el hecho de estar de moda, aunque nos disguste en el fondo y no vaya con nosotros. A pesar de eso, también lo criticamos.

Solemos criticar acciones ajenas, a la vez incluso imitándolas, como hipócritas no de los demás, sino de nosotros mismos.

Somos animales de costumbres impuestas, copiándolas y haciéndolas nuestras.

¡No vuelvo a venir a esta playa en Semana Santa! ¡No hay más que gente! Pero al año siguiente, volvemos.

¡No vuelvo a leer este periódico después de leer lo que he leído! Pero se vuelve a leer.

¿Es tan difícil ser consecuente con lo que pensamos? Muchas veces no. Muchas veces tomamos una decisión y necesitamos hacerla pública, pedimos un amparo, una palmadita en el hombro, y un apoyo tan necesario, que si no lo recibimos nos sentimos huérfanos.

¿Necesitáis cuando volvéis a casa y cambiáis de camino, el beneplácito del primer transeúnte con el que os crucéis?

Cuando uno se intenta justificar con una acción es que la inseguridad le invade. Cuando uno busca apoyos en otras palabras si está escribiendo algo, es que las suyas no las lee con convencimiento, con el aplomo de sentirse uno mismo, consigo mismo.

Somos libres de ir, de venir, de no ir, de no venir, de leer, de no leer, de entrar, de salir, siempre que el respeto a los demás no lo impida. Pero, por favor, si lo hacéis no os justifiquéis.

Llevo escribiendo en este blog hace tiempo. Lo hago porque así lo deseo. El día que no lo desee no lo haré. Es sencillo.

El fin inicial de este blog fue no perder unos contactos con gente que había conocido en otros sitios. Gente muy especial, con la que tengo afinidades y discrepancias, pero el hecho de verlas, aunque sea de vez en cuando, me anima, me recuerda otros tiempos, y me agrada compartir ideas, enfrentarlas… leerles, saber que están, que existen, que son…

El resto ha venido sólo. He intentado tocar ciertos hilos, nunca con la pretensión de estar en lo cierto, sino con la convicción que quien deseara, corregiría y mostraría su opinión. He intentado que fuera un foro de todos.

En cuanto a la mención de los halagos, quien me conoce sabe que no me hacen falta para moverme. No, no me hacen falta. Y muchas veces he hablado de ello, de los adjetivos que me imponen, y que tan mal llevo. No voy a volver a lo mismo.

Y no hay más. Sólo eso.

Ya dije hace tiempo que la libertad de leer el blog o no leerlo, de entrar o no entrar es de cada uno. Los gustos son muy extensos, tanto que incluso yo tengo los míos. Hay cosas que leo y hay otras que no leo. Pero no confundamos las opiniones con los gustos, con el “cómo me gustaría que fuera”… El gusto es de cada uno y no necesita justificación pública. Las opiniones a favor o en contra, son opiniones, y siempre que se amparen en el respeto y las buenas formas, siempre son bien recibidas, entre otras cosas porque la razón, no es potestad de nadie, y los puntos de vista distintos son siempre enriquecedores para todos nosotros.

Ahora bien, si este blog se hunde por aburrido, por falta de interés, dejadme que sea egoísta y cínico, y siga haciendo con google, o sin google, con citas o sin citas, lo que me guste hacer, lo que me de la gana. Y si se hunde o nos aburre algún día, o si veo que no nos dice nada, al fin y al cabo, no molestará ya a nadie que haya dejado de entrar aquí.

Que el que escribe para ser seguido, malo, os lo digo yo. Sólo quiero escribir para compartir. El resto no lo busquéis, no está en este blog, ni en mí.

No perdáis el tiempo en un blog si lo consideráis cerrado, si no os dice nada. Yo no lo hago con los que no me dicen nada, no puedo compartir algo, o simplemente… no me gustan.

Es fácil, os lo aseguro. Pero no busquéis otras razones.





"La razón no existe por naturaleza, es exclusivamente fruto de la decisión”

KARL JASPERS

domingo, 23 de marzo de 2008

MUS...

Jugador1- Mus.
Jugador2- Hasta allí.
Jugador3-No quito mano.
Jugador4-No hay mus.
J1- Paso.
J2. Envido
J1-No quiero.
J3.No quiero.
J1.Paso
J2-Paso.
J3-Paso.
J4. La chica se saca sola.
J1-Pares.
J2.Llevo.
J3-No.
J4-Si.
J1-Paso.
J2-Tres.
J1-Dos más.
J3-Se ven.
J1.Juego.
J2.Juego.
J3. No.
J4. Si.
J1.Paso.
J2.Envido.
J3.Revido.
J2. No la llevas. A falta de cinco no te habías dado mus con 31.
J1.Mi compañero no se entera y no me ha visto la seña.
J2.Órdago, que si no os salís.
J1.Venga.
J2. Joer… la llevaba.

El viernes fue un gran día. Fuimos y vinimos en el mismo día a Brazacorta. Y como no, hubo partida de mus. Un burgalés, un catalán, un vasco y mi menda, un madrileño.
Empate a una vaca, y la del desempate, yendo 2-2, la perdimos a falta de tres piedras.

¡Vaya vocabulario! Perdonadme.

Me gusta jugar al mus, es un juego entretenido, de estrategia, de verdades y mentiras… es al único que juego, desde que lo aprendí allá por el instituto, sí, cuando las huelgas…

No hay nada como una partida, donde no se juega nada, ya que habiendo perdido o ganado los pacharanes, cafés y demás copas, los pagamos entre peleas porque todos quieren pagar.

Se disfruta el momento, meses sin vernos, reunidos ante una mesa, donde se despliegan las astucias y los sanos engaños…

Es un juego de cartas extraño para los profanos. Hay quien se pone junto a una mesa donde se juega, y nunca se entera de nada. Cuando alguien te enseña, te introduce en un mundo entretenido, en una especie de logia del juego, donde los que saben quedan dentro y los que no, no se enteran.

¿Sabéis jugar al mus? ¿Envidáis mucho a la vida o sois siempre de órdagos?

martes, 18 de marzo de 2008

MUSAS...


La Musa (1935) de Pablo Picasso



Oh excelente musa, diosa inspiradora de la mañana o bien, divinidad de la noche, donde en el silencio del espacio consigue parar el tiempo que late en tu mente…

Acaso eran tres musas en los comienzos, con atributos en la flauta, la lira o el bábito, y luego fueron nueve… y fue Platón el que se atrevió a añadir la décima poniéndola nombre en la figura de la poetisa Safo de Lesbos.


“Oh musas, oh altos genios, ayudadme!¡Oh memoria que apunta lo que vi,ahora se verá tu auténtica nobleza!”

Dante, La Divina Comedia, Infierno II


Roma, el Renacimiento y el Neoclasicismo, consiguieron asociarlas con sus nombres:

Calíope para la poesía épica, con estilete, y a veces con un pergamino.
Clío, sentada y protegiendo la historia.
Erato, con su lira, cantando a la lírica y poesía amorosa.
Euterpe, para la música, con una flauta.
Melpómene, la tragedia con una máscara.
Polimnia, la más seria para la poesía sacra.
Talía, para la comedia, con otra máscara.
Terpsícore, musa de la danza.
Urania, musa de astronomía y astrología.


¿Habéis tenido vosotros alguna musa en la vida? ¿O pensáis que la inspiración ya no para crear algo sino para tomar un camino, viene sola?

Qué sería de poetas y de bardos sin la protección de las proféticas musas. Qué cantos les llegaría a los románticos que no sabrían dirigir sus versos o sus prosas ensalzadas. Qué tristes y callados serían los versos descabezados, sin dirección, sin origen, sin contenido apenas para el que los intenta arrebatar de la nada.


“Quién me diera una musa de fuego que os transporte al cielo más brillante de la imaginación; príncipes por actores, un reino por teatro, y reyes que contemplen esta escena pomposa”

Shakespeare, Enrique V


Extraña razón para escribir, componer, plasmar algo de la nada. Escondido lugar quizás para obtener lo bello, lo pulcro y lo agraciado para el oído, la vista o el sentido ajeno, pero siempre acompañado de un estímulo.

Pero ya, llegado el momento, ¿podemos decir adiós a nuestra musa? ¿Llegaremos a ser tan desagradecidos?

En fin, cada uno sabrá cómo decirle adiós a su musa, incluso con una canción…

http://es.youtube.com/watch?v=XSKJk-Q5oTs

Yo, creo que sí os diré adiós a vosotros, volveré al menos con nuevas piedras el lunes, después de algunas torrijas. Si pasáis el viernes por el mojón de Burgos y Soria, en Brazacorta, quizás nos tomemos un ribera de bodega, y si no es así, tened cuidado con los caminos, la vida no merece dejarla en cualquiera de ellos.

Besos y abrazos…


domingo, 16 de marzo de 2008

RUTINA...

La vida puede llegar a una metamorfosis callada, a un estar para siempre, a un dejarse llevar, vivir, y convertir el día a día en un argumento de marionetas cuyos hilos ya os han atado.

Rutina hecha rito…

Querencia de vida de autómatas…

La rutina en si ya es un préstamo, del francés routine, cuyo simple camino es marchar ya por un lugar conocido.

Cuando la rutina se hace costumbre ya nada es igual, pero todo es igual. Las personas ya no son personas y pasan a ser parte del mobiliario. La visión del que nos quiere es la visión del que realiza un inventario. Estamos en un lista fría, calculada, y somos parte de su todo, de su mundo, de su falsa esperanza.

Si lo que fue ya no lo es, no miréis a otro lado, es a vosotros a quienes os pasa. Nadie vendrá.

Nadie os dirá lo que tendréis que hacer. Si deseáis permanecer seréis unos valientes, si deseáis saliros de ese catálogo seréis más valientes aún.

¿Os habéis ya anquilosado? Dejad de ser rutinarios de la vida, y cogedla con vuestras manos, comprobad que es algo sólido, algo sentido y no dejéis que una vez en la palma de la mano, se os escape entre los dedos como arena, como agua, como nada.

Y qué decir, sino con un canción… os la pongo medianamente traducida. Escuchadla. Yo lo hice muchas veces…

Love will tears us apart, JOY DIVISION.

Cuando la rutina aprieta,
y las ambiciones están por los suelos,
y el resentimiento cabalga fuerte,
las emociones no crecen.
Y al cambiar nuestros caminos,
tomando carreteras diferentes.
El amor, el amor nos destrozará otra vez.

¿Por qué la cama está tan fría
en el lado en el que tú estás?
¿Soy yo el que no está a la altura?
¿Hemos perdido el respeto mutuo?
Todavía queda algo de atracción,
que hemos mantenido a lo largo de nuestras vidas.
Amor. El amor nos destrozará otra vez.

¿Gritas todos mis errores
cuando estás durmiendo?
Tengo un sabor en la boca.
Mientras la desesperación aguanta.
¿Es eso algo bueno?
¿No podrá funcionar nunca más?
Cuando el amor,… el amor nos destrozará otra vez.

Y siguieron cantándola…

jueves, 13 de marzo de 2008

TORRIJAS...




Dice el “Diccionario Gúerbano” que, “tener una torrija en to lo arto” es andar por la vida atontado, despistado… y digo yo, ¿será elegido tener la torrija?.

Pienso que el que la tiene no ha de darse cuenta, porque si va con la torrija despistado pero adrede… ¡Ole sus co...!... mil perdones.

También Torrija es un personaje de don Carlos Arniches que campea en “La Señorita de Trévelez”.

Pero lo que yo recuerdo es un olor de la infancia. Esa cocina friendo en humeante aceite, grandes trozos de pan mojado en leche, y ese almíbar de vainilla donde se reposaban hasta ser consumidas…

No hay dos casas, dos sitios o dos madres, que hagan las torrijas de igual forma. Y a mí me gustaban mucho aquellas.

En cuestión de mojarlas hay mil maneras, ya que el mojar en sí tiene sus formas. (A ver que me estáis pensando).

Las hay casi siempre de pan parecido, pero luego, el baño es distinto. Dicen que en Castilla se moja en leche, dicen que en el Sur, se moja en vino. Luego los hay que remojan en azúcar sólo, otros en azúcar y canela, en ocasiones se sumergen en delicioso almíbar, como el hervido con vainilla en rama.

Pero yo todas me las como. Soy un tripero, un goloso un desalmado del dulce, y el fin de semana está cerca. Luego, ¿por qué no nos decís vuestra receta? No para sólo mojar, sino para endulzar pan, aceite, y sonrisas.

martes, 11 de marzo de 2008

11 DE MARZO...

Decía el otro día Fernando Savater, que no hay hombre más peligroso que aquel que cree tener la razón.

Cualquier razón que sirve para atacar al que queda fuera de su redil, al que no comulga, no comparte y no sigue a la razón impuesta, no hace de su razón una buena razón.

Si se esclaviza, daña, hiere e incluso mata, en base a una razón, deja la humanidad a un lado para acercarse a extraños instintos, a inútiles cuestiones, en resumen, a la nada.

Se mata por una idea, por una política, por una bandera, por una frontera, por una religión, y total, ¿para qué? ¿Para imponerla?

Qué animales son aquellos que se denominan hombres, que se llaman seguidores, que se autodenominan los únicos que creen, los que dicen amar más el suelo que los demás pisamos o a un trapo de diferente color o a un himno de patética melodía.

Recuerdo aquel día. Viajé hasta mi trabajo como si nada. De nada me enteré hasta entrar por la puerta. Viajaba a la misma hora que muchos seres cuyo castigo era levantarse por las mañanas para ir a trabajar, para ser, para vivir… y recuerdo la dura espera de los que llegaban tarde, la angustia de saber de alguien, la tristeza de saber después a quien habías perdido.

Razones… Ellos tenían sus razones… Razones para utilizar la muerte certera, simplemente, porque tenían ideas, otras ideas…

No quiero saber las razones, sus razones. No me importan. Ya no.

Tienen un derecho asumido a matar, a matarse matando, a descargar su ira ya no con los infieles, sino aleatoriamente entre los que ellos ya no consideran merecedores de la vida, aunque sean sus propios vecinos.

¿Qué idea política o religiosa merece el fruto de una vida? Ninguna.

Matar porque sí. Por razones.