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lunes, 5 de noviembre de 2007

COGITO ERGO SUM...


Cogito ergo sum...

Originalmente Je pense, donc je suis", encontrado en el Discurso del método (1637) de Descartes... fue un elemento fundamental del racionalismo occidental, aunque San Agustín, ya tocó este argumento...

El racionalismo da todo el peso a la razón en la adquisición del conocimiento, y se opone al empirismo, cuyo base se encuentra en la experiencia...

Descartes, decía que sólo la razón podía descubrir las verdades universales, que eran innatas, y por tanto no se podían descubrir con la experiencia... empirista, fue Hume...

La utilización de la lógica y la matemática, es la base de la razón...
En el Discurso del método, Descartes, afirma que es nuestro deber y no el de Dios, liberarnos de las ilusiones y evitar los errores.
Todos tenemos ilusiones en esta vida... ¿Os habéis grabado alguna que queráis sea cierta? ¿la podéis realizar vosotros o la dejáis en manos de un tercero?

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi mayor ilusión siempre ha sido que me tocase la lotería. Sé que no es una ilusión muy realista, pero para mi supondría la liberación del trabajo, la consecución de mis sueños, la expectativa de una vida sin preocupaciones económicas... El dinero no da la felicidad, pero coño, ayuda muchísimo. Supondría que podría dedicarme a hacer lo que me gusta, y eso es la felicidad, no?

Y después hay ilusiones más "racionales", como que mi marido me ayude más en casa, que mi hijo sea feliz, que mi perro deje de ladrar cuando ve otro animal en la tele, que mi familia no tenga problemas, poder viajar, tener más tiempo libre, comprarme un pisito, disfrutar de cada momento y, por supuesto, que la salud no nos abandone ni a nosotros ni a los nuestros.

Un beso.

LIA.

Anónimo dijo...

Me gustaría un día seguir los pasos de los Diez Mil de Jenofonte (http://es.wikipedia.org/wiki/An%C3%A1basis) desde Irak al Mar Negro. A pie claro. A ver cuando los gringos vuelvan a casa y los autóctonos dejan las armas de un lado para dedicarse al turismo (entre otras cosas).

Snowhite

Anónimo dijo...

Y en esto llegó Kant… ¡¡¡ Y se acabó la diversión!!!: Empirismo y Racionalismo no son necesariamente incompatibles, sino “complementarios”, ambas son teorías realistas; si, además, las aderezamos con las creencias… ya tenemos el artístico “cóctel humano”. Pero todos sabemos ya que existen cócteles de muchos sabores y olores, el “éxito” de todo “cóctel” dependerá del equilibrio de sus componentes y, como no, del gusto personal de cada uno al prepararlo (experimentando, por el camino, con las ingredientes que se van añadiendo o quitando, previo saboreo y procesamiento de la información… y vuelta a empezar).
Claro que, también, hay que tener en cuenta las características de la coctelera y el lugar dónde se “fabricó” (los elementos familiares, sociales, educativos, económicos, ideológicos, religiosos…) y que, por ello, con los mismos ingredientes, pueden salir cócteles de distinto sabor y, de hecho, salen…
Y, me parece que así está “bien”, que no haya verdades absolutas, y que la variedad enriquece siempre, de ella aprendemos.
Mi ilusión en la vida es esa, la vida misma, mientras dure.

Anfar

Anónimo dijo...

Mis ilusiones, muy simples pero a la vez muy complicadas.
Entre semana mi ilusión es que llegue el fin de semana, el fin de semana estoy deseando que llegue el lunes.
Mi ilusión es tener buenos amigos, porque los amigos que tengo no lo son.
Mi ilusión es de recibir mas de lo que doy porque siempre tengo la sensación de dar mas de lo que recibo y que no sirve para nada.
Mi ilusión es de que me comprendan y de no de estar siempre intentando comprender a los demas.
Mi ilusión es ser una persona "normal" porque si me pasa todo lo anterior es que el raro soy yo ¿no?.
Y por último, mi ilusión seria ser estrella del rock, vivir rodeado de bonitas mujeres y morir joven en una orgia de sexo y drogas y que mis descendientes vivieran (con mucho sexo y mucha droga)de rentas por los derechos de imagen y musicales que hereden de mi y que no tuvieran que trabajar el resto de sus vidas ;-).
Amen.

KBG.

Anónimo dijo...

Ilusiones? ...mmmm...que me crezcan alas...

Pero como eso no será posible, lo dejo en la trastienda. Lo que si tengo que hacer (por mi mismo) es desempolvar los libros de filosofía que me ayudaron a pensar y estar en este mundo, porque a este paso (despiste en este blog y confusión de autores en el blog de Viktor) voy a tener que repasar los apuntes de medicina y observar si mis neuronas tienen síntomas decadentes y me las tengo que ver con Alzheimer.

Necesito unas vacaciones.

Zángano

Anónimo dijo...

joder! todos, menos snow(que ilusión es muy noble) me habeis dejado con la boca abierta, a eso le llamais ilusiones????
mal andamos...
Por cierto Zángano, no dejeis tu ilusión en la trastienda que no hacen falta alas para volar ;-)

Lara

Viktor dijo...

Los filósofos son gente triste.

Construir un sistema es un modo ideal de congelar la vida, que es en sí pura irresponsabilidad, puro azar, pura broma.

Soy científico, y por tanto, uso la ciencia y comprendo lo que dice. Me basta.

Para el resto, la poesía es la mejor opción.

Respeto a Descartes, me gusta su lectura, como la del resto de los grandes. La Metafísica es, claro (Borges dixit) una rama de la literatura fantástica.

Mucho más no puedo decir, estoy un poco zombie.

Besos,

V.

P.S. ¿Lara? Diría que algunas de mis ilusiones tienen mucho que ver con una persona que se llama como tú.

Anónimo dijo...

Viktor:
Con todo afecto: no todos los filósofos son tristes. Que la mayoría lo fueron o lo son, cierto, pero hay honrosas excepciones.
Y, anda que no hay poetas tristes... y más que eso... patéticos.
Aunque reconozco que, aún así, me sigue gustando la filosofía y la poesía... aunque, mira por dónde, yo también "soy de ciencias". Quizás sea por eso... :-)

Un abrazo

Anónimo dijo...

De nuevo olvidé firmar, soy
Anfar

Viktor dijo...

Demócrito fue caracterizado iconográficamente (quién sabe por qué) como "el filósofo que ríe". Que es tanto como decir que era el único que reía. De su cuerda es Epicuro, mi favorito, como es bien conocido.

Los poetas pueden ser tristes, pero la poesía llega a dónde hay que llegar. Hablo de la filosofía y de la poesía con (demasiado) conocimiento de causa. No quiero resultar despreciativo, claro, sólo provocador.

La Ciencia es un placer, qué duda cabe, pero tampoco sirve para ser el único placer. Mi placer mayor es, por supuesto, la literatura. En todos sus géneros, incluyendo la Metafísica. Y la Teología.

Y, en última instancia, siempre nos queda Kafka, como el testimonio supremo. No era un tipo alegre, pero la forma de ser triste de los filósofos no tiene nada que ver con la risa.

Anónimo dijo...

Viktor me gustó mucho esa frase tuya "la forma de ser triste de los filósofos no tiene nada que ver con la risa".
Y me gustó porque he contemplado muchísima gente triste (permanentemente triste, no transitoriamente) que rien mucho. Y lo contrario, también, personas muy alegres que sonríen constantemente, aún cuando tengan una tristeza que perciben como "transitoria"... como en realidad, suelen ser casi todo: transitorio.
No sé por qué, pero el caso es que yo a ti siempre te percibo como una persona sonriente.

Un abrazo

Anfar

Viktor dijo...

Yo sonrío mucho, y soy una persona en general bastante alegre, Anfar. Tampoco podría decir que mi estado interior es de tristeza, eso sería simplificar demasiado. Soy muy intenso, eso es todo.

A la filosofía la ataco con el furor del converso. Me ha llevado una vida (si es que lo he conseguido) convencerme de que lo importante es vivir y no pensar, construir sistemas, organizar el mundo y la vida de los demás (quieran o no), resolver todos los enigmas o componer tratados o summas. Es decir, que todo lo segundo viene por añadidura, pero no debe ser un sustitutivo de la movediza, caprichosa, banal, dolorosa, gozosa y multiforme vida.

Anónimo dijo...

Nunca me intereso la ciencia (y tampoco destacaba con mis notas todo hay que decirlo) hasta mi ultimo año en el Lycée. Entonces ocurrió el milagro: 4 horas de filosofía por semana. En menos de un mes empecé a apreciar las matemáticas, la física y demás temas científicos. Si tenia una nota mala sabia exactamente porque, donde me había equivocado en el examen y aprender de mis errores pero en filosofía...imposible. A pesar de mis valientes esfuerzos no conseguí superar el 15% en todo el año y el profesor no pensaba útil explicar el porque. Pero lo que realmente me hizo perder interés en la filosofía no fue este arrogante profesor sino el libro que escogió para nuestra clase: "La pensée et le mouvant" de Henri Bergson. De los 32 alumnos no hubo uno que consiguió entender ni tan solo una pagina. De hecho, abandone a la tercera y a partir de este momento dedique las 4 horas de filosofía para estudiar las ciencias con la consecuente mejora de mis notas (a la gran sorpresa de mis profesores, menos el de filosofía claro...). Todavía tengo el libro para recordarme que los filósofos, igual que el mas ignorante analfabeta, pueden ser una fuente inagotable de sabiduría...o estupidez.

Snowhite