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viernes, 23 de noviembre de 2007

LIGAR...


Ligar, del latín ligare, es simplemente atar... y a veces ganar la voluntad de alguien. Esta definición tan fría, no se acerca mucho al calor coloquial que empleamos cuando decimos “quiero ligar” o “he ligado”...

Ligar es una acción posesiva, y parece tener sólo un sentido, aunque la misma dirección recorra la corta distancia entre dos personas... nunca decimos, “me han ligado”, o “quiero que me liguen”...

En Argentina, Uruguay, incluso en Venezuela y Cuba, se liga cuando en el azar, tenemos una buena jugada... y en esta última isla también se liga cuando se coge algún mal pasajero...

Pero lo curioso es como lo define nuestra Academia... ligar, es, entablar relaciones amorosas o sexuales pasajeras... con lo que, sabed, que no ligasteis a aquel que se convirtió en vuestro marido, ni tampoco vuestra actual mujer fue un ligue del pasado... noooooo...

Ligar, para la lengua, es también, un artificio maléfico que usamos contra alguien con el fin de hacerlo “impotente” para la generación, uff... definición de las fuertes....

¿Os habéis sentido ligados alguna vez? ¿Cuál es el arma infalible, para que os liguen? ...(no vale tomar apuntes)...

84 comentarios:

Anónimo dijo...

No se si sera ligar, pero el ultimo arma que me esta afectando son las palabras

SONIA

Anónimo dijo...

A MI CON UNA MIRADA. SIMON.

Anónimo dijo...

En alguna ocasión?? Supongo que en las mismas que he sentido que era yo la que se ligaba al oponente.

Por de lo demás, estoy totalmente de acuerdo con Sonia. Hay muchas armas de seducción, pero pocas más efectivas que la palabra.

Electra.

DIÓGENES dijo...

Me acaban de decir que tengo mucho morro por preguntar al aire... y no contestar yo... bueno pues sea...

A mi me liga una sola cosa...

O una mirada o una palabra o una sonrisa...

Diógenes...

noe78 dijo...

Buenos días...
Totalmente de acuerdo con Sonia, las palabras son un arma potente y efectiva como pocas...y aunque resulte una obviedad creo que si tengo que resumir como ligarme en una sola arma creo que mejor que las palabras diría el intelecto.Sé que habrá quien me tachará de muchas cosas por decir esto, para empezar de mentirosa, porque siempre que lo digo salta el/la típico/a graciosillo/a que me dice...sí, sí, el intelecto...a tí te gusta un chico guapo como a todas...Pues mira, no.No negaré que sé apreciar cuando una persona es guapa, atractiva o como lo queramos llamar, pero desde luego no motiva mi interés en ella ese hecho.Cuando noto algo dentro de mí, algo que me dice que esa persona me gusta normalmente es porque es interesante, inteligente, tiene buena y variada conversación, me hace reir (y no con el tipico chiste malo que todos hemos oído mil veces...aunque llegado el caso también puede que me ria...sino ese sentido del humor fino, sarcástico, irónico...incluso negro).
En fin, que si alguno quiere ligarme sólo puedo decirle una cosa...inténtalo siendo natural porque todo lo demás es difícil de enumerar, explicar o racionalizar.
Un besazo mañanero.
Noelia

Snowhite dijo...

Siendo hombre, me han ligado en contadas ocasiones. Una que ya conté en el ex Blog de Sexo se pareció mas a un intento de violación en grupo con forcejeo y todo. La mas descarada de todas fue una compañera de trabajo en Inglaterra. Mi pareja ya se había mudado a España pero tenia que quedarme en el curro unos seis meses mas así que decidí alquilar habitación en una casa compartida. Cuando se entero la compañera, me ofreció generosamente una habitación gratis en su casa ya que se había separada recientemente y se sentía sola y...etc.

Aquí en España no me han ligado propiamente dicho pero se lo estaban planteando: nada mas llegar encontré trabajo enseñando ingles a grupos de adultos en el paro, 4 horas seguidas cada mañana. Este grupo estaba formado en mayoría por mujeres entre 40 y 50, casadas con hijos. En una clase en particular, después de repasar el vocabulario, inicie una actividad donde teníamos que describir un fin de semana típico. Empecé yo y describí lo que para mi era normal (mi pareja se encarga de esto durante la semana): limpiar la casa, planchar la ropa de los dos, tender la ropa, lavar los platos, cocinar...etc. Frente a la mirada de incomprensión (era incredulidad me entere mas tarde) repetí mas lento y finalmente con traducción al castellano pero seguían mudas. Al final una, me pregunto si era verdad o si me lo había inventado para el curso. Cuando les aseguré que era verdad y les pregunté que coño hacían sus maridos, perdí el control de la clase al menos 20 minutos mientras cada una rivalizaba con su vecina en quejarse de lo inútil que era su marido...etc. A partir de este momento ya me miraban de manera distinta pero cuando otro día hicimos una clase sobre alimentos y recetas y les ofrecí unos dulces que había preparado la noche anterior...la cosa se calentó bastante. Empezaron los piropos, las miradas de envidia sana (o no) cuando venia a buscarme mi pareja y una hasta llego a meterme mano debajo de la mesa durante la comida de despedida.

Conclusión: ¡Machos ibéricos, dejad de ir a las discotecas! Conseguiréis mas en la cocina y con la escoba, al menos a partir de cierta edad.

Snowhite

Lula May dijo...

A mí me liga, básicamente, la inteligencia. Y no tanto, quizás, la inteligencia intelectual (que al fin y al cabo son datos que vamos acumulando) sino la inteligencia de las emociones, de los gestos, la coreografía exacta de los movimientos inesperados. Me liga la sensibilidad y la picardía. El humor, por supuesto. Y me liga la traviesa ternura.

Beso consciente,
Lula.

Anónimo dijo...

Pues que quieres que diga snowhite, igual de triste me parece que un tío se ligue a una mujer por lo bien que le cocina y le plancha las camisas, que a la inversa. Por muy progre-colaborador que suene este último.

Anónimo dijo...

ligo eligiendo bien el objetivo, por pura intuición, y no falla; cuando alguien me gusta algo lo convierte en brillante y creo que al mirarlo con esos ojos él lo detecta... en ese momento se establece una corriente cálida de sensaciones que tarde o temprano termina en contacto :-)

lo que venga después ya es más utilitario, de usos y modos, intereses, necesidades o generosidad...

para mí lo sabroso es la chispa silenciosa inicial


abbot

noe78 dijo...

...ah! se me olvidaba el humor cínico. ¿No es así querido Diógenes? jajajajaja
Un besín.
Noelia

amina dijo...

Pues no estoy segura de si me ligó bien la mahonesa o no...
o fue la bechamel?

El caso es que ni con esas... se habla de ligar y yo es en lo que pienso. Luego os leo y envidio a Snowhite, al menos cocinando y colaborando consigue algo.

Yo ya ni con esas... y mira que lo he intentado todo. Incluso estar en casa cocinando solo con la ropa intenrior y un delantal para cuando llegue, quite el delantal y... pues no.
Así que, suerte a todos con los ligoteos. A mi las miradas se me quedaron lejos.

DIÓGENES dijo...

Noe78,

No sé de qué me está usted hablando... jajajajaja..

Diógenes...

noe78 dijo...

Acobo de poner pucheritos querido Diógenes...para empezar...¿¿¿¿por qué me trata de usted a estas alturas???? y para continuar...no sea malo y me haga hablar más de la cuenta....sólo diré que su cinismo me cautivo y usted lo sabe....
Muak-Muak

ariminerva dijo...

Uyyy, ligar=atar, encadenar... Vólvamos la mirada al primitivo significado de la palabra, y tal vez podamos llegar a concluir que ligar supone detener el tiempo con una liana invisible, dejando al otro/a sin reservas mentales racionales, por más placentero, hedonista y narcisista que resulte.
Si de acuerdo con todas las mujeres que han emitido opinión, y algún hombre, LA PALABRA, el discurso inteligente, no CI, si inteligencia emocional, el sentido del humor,si la sonrisa sincera, que el lenguaje no verbal da también para mucho.
Snowhite, sin ánimo de ofender ni entrar en polémica, cierto aire machista creo que destila tu post.No pretendo alabar el comportamiento de tus alumnas o alumna en concreto, pero pensarías lo mismo si el rol sexual fuese el contrario?,sería el mismo discurso, si tu alumna fuese una top-model?
Una cosa me ha quedado clara,mi marido no me ligó, esto si es una sorpresa......, o no.

Viktor dijo...

Bueno, me alegro muchísimo de que el hombre ideal de todas las aquí presentes coincida exactamente conmigo. Ahora, a ver cómo me ligáis, porque todo el mundo ha asumido que ha de ser él el ligado y no el ligador. Y yo soy muy, pero que muy difícil.

:-)

silvia dijo...

Ya veo que el tema ha despertado interés hoy. La verdad, no sé qué opinar sobre esto porque no se me da nada bien eso de ligar. Pero sí quería comentar algo que me ha llegado al alma de lo escrito por Snowhite. Esa llamada de atención a los machos ibéricos. :-))
Resulta que yo tengo familia inglesa, y sin ánimo de polemizar, solo dejar constancia de que una de las personas más "macho ibérico" que conozco es de nacionalidad inglesa, con todos sus ancestros ingleses y londinenses, para más señas. Yo pensaba que en el norte de Europa los hombres eran como Snowhite, pero resulta que conozco más de un británico bastante machista. Y ni siquiera tienen los cuarenta. También conozco ibéricos que son muy feministas y nada machistas.
LLevando todo esto al terreno del ligoteo, pues que el que vaya de macho por la vida acabará por no comerse una rosca... Allá cada cual.
Amina, en casa no se liga, donde se liga es fuera de casa, a no ser que la escenita que cuentas se la hayas dedicado a un forastero.
:-))
Abrazos de viernes

noe78 dijo...

Querido Viktor (y perdón por las confianzas...jaja)no nos tiente usted que algunas por estos lares somos valientes y más si nos lanzan la indirecta...como decia uno que yo conozco, tenga cuidado con lo que desea que puede hacerse realidad...
Un besito.
Noelia

Viktor dijo...

No, no, si yo no lo deseo. De hecho, estoy retirado. Lo que planteo es un reto intelectual y trato de ser un poco provocador. Toda mi vida he tenido facilidad de palabra, soy inteligente de varias formas y colores, tengo sentido del humor tirando a sarcástico, soy tierno y amante de la poesía. Físicamente no soy tampoco un adefesio. Toda la vida me he enamorado intensamente de personas de lo más variado. Toda la vida he intentado ligar con ellas aplicando exactamente todo eso que se dice en los posts anteriores... y no me he comido un colín (bueno, digamos que los colines que me he comido no dan para una bolsa). ¿Cuándo he empezado a tener éxito? Cuando he dejado de ligar.

A nadie le gusta que le ligue el que no le gusta. Le liga el que le gusta, haga lo que haga. Y el que le gusta le gusta por cosas bastante banales, me temo. Y está muy bien.

Pero, lo dicho, yo soy vuestro hombre ideal. Lástima que ya no ejerza. Tendréis que intentarlo con los guapos.

(Eso sí, de cocinar rien de rien. Un don que no me fue concedido.)

:-)

amina dijo...

Vaya, vaya,
Pues a mí no se me habrá entendido bien. Evidentemente no quiero ligar con un hombre como Viktor, sobre todo en el sentido ese de la palabra de "para pasar un rato". Más bien para pasar un rato necesito alguien menos profundo y las miradas, solo cargadas de lascivia, ni humor, ni sinceridad ni nada de nada (por no decir: "mariconadas las justas")
Y acabo de recordar... escenitas de cocina, Silvia me las ha hecho recordar y claro, a los forasteros no les hace falta a veces tanta parafernalia.
Es cierto, la persona con la que acabé pasando "el resto de mis días" no me ligó ni le ligué. Ahora me conformaba con un beso dulce, no para ligar sino para que me conquistaran por un rato, por un día, para salir de la rutina, mi rutina contradictoria.

Viktor dijo...

Muy, muy profundo no soy, pero de lascivia es verdad que ya voy justito, que la edad no perdona. Otra vida será, Amina. :-)

noe78 dijo...

Siempre he pensado que cuanto menos quieres ligar más predispuesta está la gente que te rodea a interesarse en tí...y creo que tiene una explicación...te muestras tal como eres, no muestras lo mejor de tí de manera exagerada para gustar más, no fuerzas los comentarios y las bromas y lo que es más interesantes no tratas de ocultar tus defectos o tus manías a toda costa y... como creo que en la vida triunfa lo auténtico, lo natural...pues eso, que no hay nada más patético que ver a alguien esforzándose en ligar o ser ligado/a.
Cuando yo hablo de ligar no lo hago en el sentido estricto de la palabra...se puede ligar de la forma más natural comprando el pan y no porque uno haga o deje de hacer sino porque se produce algo...una chispa que hace que veas al otro de otra manera y quieras algo más...que no tiene que ser necesariamente nada sexual eh! mña pensados! ajajajajja
En cuanto a lo de cocinar, por eso no te preocupes, tengo buena mano...mi abuela se preocupó mucho de transmitirme sus conocimientos culinarios para que fuera una mujer plenamente preparada en la vida....y por lo que dicen los que han probado mis platos he heredado su buena mano...
Muak
Noelia

Viktor dijo...

Me temo que ligar sí es sexual, Noe.

Justamente a eso me refería. Al final es exclusivamente sexual.

Por eso lo de las palabras está muy bien, pero sólo si hay atracción. Lo otro es algo que yo practico mucho, que se llama amistad.

Y no olvidemos los egos, claro. En algunas personas (en casi todas) es un acicate la falta de interés por parte del otro. Lástima que el otro también lo sepa y juegue con ello.

Por no decir nada sobre el sutil o no sutil masoquismo que nos suele acometer, y sobre el que ya hablamos hace unos meses. Aquello de los canallas.

En definitiva, una cosa es lo que creemos que queremos, otra lo que decimos que queremos y otra muy distinta (y, paradójicamente, muchas veces desconocida para nosotros) lo que realmente queremos.

Anónimo dijo...

Al hilo de los comentarios...
Primero a Viktor, para desterrar tópicos, siempre se dice que son las chicas las que ligan a los los chicos, aunque aparentemente parezca lo contrario.
En mi caso, chica, he de decir, en honor a la verdad, que siempre me ligan ellos.

En segundo lugar, el otro día leía un artículo de un psiquiatra muy conocido, que afirmaba que a las mujeres se las conquista con palabras y a los hombres por lo que les entra por los ojos.
Cada cula que saque sus conclusiones.

Saludos a todos.

noe78 dijo...

Pues estoy y no estoy de acuerdo contigo querido Viktor...
No siempre tiene que ser sexual... la mayoría de las veces cuando conoces a alguien y comienzas un flisrteo, porque efectivamente te gusta o le gustas, sino está claro que no comienzas nada, no sabes si va a reportarte algo sexual ni cuándo ni cómo...la cosa empieza de una manera más..."inocente" por decirlo de alguna manera.Ya sé que me vais a llamar tonta por lo que acabo de decir, pero no me refiero a esta forma de ligar tan de moda en los últimos tiempos que yo llamo ligue Kleenex en la que lo que buscan es sexo de una noche, y tampoco me refiero a que vayas continuamente buscando a tu media naranja y el amor de tu vida...me refiero a ese conocer gente interesante que en unas ocasiones te aporta sólo amistad porque una vez que te conoces más la cosa no da más de sí...y en otras ocasiones llega al sexo o al amor.
Luego permíteme que te diga, que sí podría intentar ligarte y no querer acostarme contigo....al menos por el momento...se ve que soy así de rara...o tal vez como me decía ayer el maestro Diógenes...así de contradictoria..jajaja
Otro beso.
Noelia

Anónimo dijo...

"En definitiva, una cosa es lo que creemos que queremos, otra lo que decimos que queremos y otra muy distinta (y, paradójicamente, muchas veces desconocida para nosotros) lo que realmente queremos".

Has dado en el clavo, Viktor.

Anónimo dijo...

Creo que a mí lo que me gusta es que no intenten ligarme. Si veo las intenciones ya no me emociona el juego. Normalmente siempre he ligado yo, primero una mirada, después una sonrisa, y algunas palabras, las justas para provocar en él un cierto interés.

Para ligar conmigo habría que saber jugar. Jugar a ligar. Jugar con las miradas, y con las palabras. Con los dobles sentidos, con el humor, con la sensibilidad. Pero al mismo tiempo demostrarme su fortaleza, su "me gustas, pero me da igual si te gusto, puedo vivir sin ti". Eso es arrebatador para mí.

Y bueno, yo creo que antes de ligar tiene que haber algo físico que nos atraiga, y no me refiero a belleza, pero hay personas que por mucho que nos dijesen lo que queremos oir, nunca prestaríamos atención a sus palabras. Aunque en vez de ser algo que nos atraiga, creo que es algo que nos desagrade. Cualquiera puede ligarnos mientras no haya nada que nos desagrade de esa persona. Creo que más bien es así.

Un beso.

LIA

Viktor dijo...

Demasiado simplificador y tópico. Las palabras son una herramienta poderosa, por supuesto. Lo sé bien, me gano la vida con ellas. Pero mi punto es que las palabras per se no son suficientes.

"Ligar" es un término demasiado maltratado, y al final uno acaba refiriéndose con él a una especie de ritual manido al que ambas partes se prestan más que nada por pura convención social, para dar carta de naturaleza a una atracción previa, o para concretar una decisión que se ha tomado probablemente mucho antes, a veces incluso sin conocer al ligado/ligador.

Todo se clarifica enormemente justo cuando uno deja de jugar, o se pone a jugar de broma: mientras uno le pone realmente interés, está demasiado ofuscado para ver lo simple que es todo. Cuando uno se sale de la performance (el bajon de la libido ayuda lo suyo para eso) observa que en realidad no hay sofisticación alguna. Es un peaje que nos imponemos para poder tener relaciones sexuales de una manera que sea aceptable socialmente. El reconocimiento abierto del deseo sexual está mal visto, especialmente del lado del género femenino.

Todo lo cual no implica que no exista un arte de seducción y que no sea divertido ese juego. Ya digo que, desde que lo practico como un mero deporte (sin objetivo alguno, es más, prefiriendo que no se cumpla el objetivo tradicional), lo disfruto muchísimo. Pero ese ritual de seducción está, cuando menos, seriamente lastrado por una especie de componente irracional, puramente sexual, previa a su inicio, e incontrolable por ambas partes. Y también por todo el entramado de coacciones y preceptos que se nos imponen socialmente, en base a los cuales "decidimos" lo que nos "conviene" en ese aspecto mucho antes de que siquiera nos intenten ligar.

Estereotipos, prejuicios, represiones, miedos, ego, preferencias, atracciones... componentes, ya digo, incontrolables contra las que las palabras poco pueden hacer. Las palabras pueden nadar a favor de corriente para llegar antes a la meta, o para no estropear una posibilidad. Pero hay algo definitivamente no verbal, no verbalizable, que se nos escapa.

Viktor dijo...

Noe, "gustar" es sexual.

Lo sexual no es el sexo (vamos, el coito). Todo es sexual en el ámbito del ligue. Independientemente de que se "consume". Si ligas conmigo y no te acuestas conmigo seguirá siendo exactamente igual de sexual. O más.

"Inocente" es mal término. Lo otro parecería culpable. Es mejor que aceptemos que en la raíz de todo está el deseo.

noe78 dijo...

Entonces como tú me gustas (no te aclaro todavía en qué términos...) ¿Tú y yo tenemos un rollo sexual Viktor?....y yo sin saberlo, mecachis.

Viktor dijo...

No, Noe, tú y yo no tenemos un rollo sexual, porque yo no lo tengo contigo.

Y además no puedo gustarte si no me conoces. Lo que te gustaría sería un chorro de píxeles. "Gustar" en ese término no es sexual. A mí me gusta Cortázar, pongo por caso.

Un rollo sexual implica a ambas partes. Pero si a alguien le gusta alguien (hablo de alguien real, de carne y hueso), es sexual para él. Aunque no se acueste nunca con él. Aunque nunca piense siquiera en acostarse con él. Por eso es una atracción. Las atracciones puramente intelectuales no son atracciones, son otra cosa.

Lo malo es la polisemia: usamos la misma palabra para cosas muy distintas. Bueno, y el eufemismo: hay cosas que evitamos nombrar.

noe78 dijo...

Querido Viktor, no me sea usted tan estirado que también hay otra cosa que se llama sentido del humor....lo siento si mi broma no estaba a la altura.
Un besito.
Noelia

amina dijo...

Es cierto que hay que estar en el juego como dice Viktor, pero también cuando salimos de él es cuando vemos que simplemente tiene un camino, el componente sexual. Llegue al término que llegue. No salimos de la panadería y nos vamos a la cama con quien nos acaba de hacer un "requiebro", pero sube nuestro ánimo sexual sin duda.
Si que es un término que todos preferimos cambiar por el de "seducción", pero al final es todo lo mismo. Cada uno intenta seducir con lo que puede, con las palabras, con las miradas... o mostrándose tal cual es, pero al fin y al cabo cada uno utiliza sus mejores armas.

Lo triste es no tener ganas de jugar, de ligar, de seducir y que el simple hecho de ser como eres pase totalmente inadvertido, tanto para los demás, como para ti.

Viktor dijo...

Estoy consiguiendo alardes geométricos: soy profundo pero estirado. Bien, eso me pasa por meterme en camisas de once varas.

Otro besito para ti, Noe.

DIÓGENES dijo...

Que digo yo, que si alguien quiere las llaves del tonel, que los demás nos vamos a dar una vuelta por el foro... Noe78?... jajajaja...

P.D. al salir me apagais las velas...

Viktor dijo...

Eso ha sido un ataque de celos, Diógenes??? :-)

No te preocupes, que yo no ejerzo. Siento haber monopolizado tu blog. Total, en el mío no quedan ni las telarañas. Está claro que eliges tú mejor los temas. Que sepas que cuentas con mi envidia (sana, si tal cosa existe).

Beso para ti también.

Lula May dijo...

Creo que lo que une, o liga, todos los componentes es la armonía.

A mí me seduce la armonía de una manera absoluta. Y no sabría muy bien definir en qué consiste ésta, pero se siente y cuando la sientes es bestial. Y la puedes sentir con un rollo ocasional, circunstancial, la puedes sentir con alguien que te cruzas por la calle, con tu pareja de hace años, con alguien a quien conoces de hace tiempo o no, el caso es que de repente la pillas, la cazas, está ahí, y si soy capaz de percibirla me doy por ligada.

Estoy totalmente de acuerdo en que cuanto menos empeño pones en ligar, más ligas. Al menos a mí me ha pasado de un tiempo a esta parte. Y es ciertamente divertido observar los rituales de seducción que cada uno exhibimos.

Lula.

noe78 dijo...

Si es que no se deja usted ligar ni por asomo...jajajaja
No se ha metido usted en camisa de once varas, al menos conmigo...supongo que las bromas llevadas a la "frialdad" de internet no son lo mismo, pero he entendido perfectamente su planteamiento y estoy de acuerdo con él.
Noelia
...ups, el beso...muak

Viktor dijo...

Ya le he dicho, Srta. Noelia, que soy muy, muy difícil.

Imposible, vamos.

DIÓGENES dijo...

Viktor, sabes que este tonel es tu casa... y si te digo que puedes hacer y decir lo que desees no me quedo corto, y si digo que si un día no entrás y el tonel no es el mismo, tampoco me quedo corto...

Y si digo que por celos me estaba ya mesando las barbas... bueno, esto no lo digo... pero casi, jajajaja... es broma.

Y lo que tambien digo, es que el reino de las palabras no es este tonel sino
http://www.blueparrotblog.blogspot.com/

y esto, no es broma.

Viktor dijo...

Ya sabes que la admiración es recíproca, Diógenes. Bueno, y terminemos cuanto antes el momento Sr. Lobo, que es una cláusula que sabiamente impusimos en su momento y siempre respetamos rigurosamente.

Y ahora que ya hemos ligado entre nosotros, ¿qué hacemos? ¿Nos tomamos unas cañas o volvemos a las disertaciones abstractas?

DIÓGENES dijo...

Ya está usted con las cañas... don Viktor... pues cuando quiera...

Y si quedamos usted y yo, por los madriles... y preguntamos si quiere venir alguién... jajajaja...

Vaaaaaaaale... volvamos a la abstracción metafísica...

noe78 dijo...

Yo diría que me apunto....pero como no estoy por los madriles y sobre todo como nadie, pero nadie nadie ma ha invitado y es de mala educación meterse donde no le llaman a uno....pues eso, que callo y leo que estoy más mona...jajajajajaj
Un kiss.
Noelia

Anónimo dijo...

Ves, se nos pone difícil es sr. Laszlo, luego nos premia con su indiferencia y cual "guapito" en la barra, se pone a charlar con su amigo. Si en el fondo esas actitudes son las que nos hacen intentar "ligar" con ellos, llamar su atención.

Lula May y Noe... a mi no me pasa eso, así que me estoy planteando seriamente que cuanto más invisible me hacen más me hago o...

y soy amina pero no me deja publicar este comentario

Viktor dijo...

Es decir, se confirma mi teoría (que proviene, en buen uso del método científico, del experimento): cuando no quieres ligar, ligas más. Pero... si no quieres ligar, ¿de qué te sirve ligar, que no quieres? Paradojas como ésa hacen dudar a muchos de la existencia de Dios.

Me voy a comer. Besos.

noe78 dijo...

Amina cariño, no quiero hablar sin saber, espero no meter la pata, porque no conozco muy bien tu historia pero algo he leído en el blog...
Desde mi desconocimiento te digo que tienes que empezar por cambiar esa actitud, no sé si es así o sólo me lo parece pero me da la sensación de que no tienes la autoestima por las nubes precisamente...guapa. cambia eso, quiérete, pase lo que pase, le pese a quien le pese y no por los demás sino por tí misma...y ya sé que es fácil decirlo y difícil hacerlo, pero si yo lo he conseguido tú también puedes...Mi historia no es fácil, aquí donde me ves que parezco segura de mí misma...pues sí, ahora lo soy, pero no siempre fué así....si quieres hablar estoy aquí para lo que quieras...pero sinceramente el cambio tiene que ser desde dentro para dejar de ser invisible, para brillar, tienes que estar bien contigo misma, lo demás...lo demás viene sólo.
Un besito y ánimo.
Noelia

Lula May dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Amina.

Yo a Laszlo le he dado por perdido... A ver si me funciona la estrategia de no querer ligar en esta ocasión. ;-) ¿Qué tendrá él?

amina dijo...

Ahora charlamos nosotras:
Gracias Noelia, mi historia no es difícil. Afortunadamente creo que no tengo problemas de autoestima; no me considero inútil ni nada por el estilo, tampoco tengo problemas para aceptarme físicamente. Igual el problema no lo entiendo ni yo... si me hacen invisible, si me hago yo...

Solamente creo que tiene razón Viktor, igual tengo lo que no quiero y eso al no verlo no me afecta (también soy despistada de narices además de miope) y tal vez solamente sea invisible para una persona.

Será que tengo el día tonto, pero estoy haciendo un experimento, ja, ja, ya te contaré como va.

amina dijo...

Si, Lula May, se ha ido a comer y ni siquiera nos invita... yo no se si es difícil o se lo hace, pero creo que para más de una sería un gran reto.

DIÓGENES dijo...

...

Anónimo dijo...

"Imposible", no me lo creo!! Viktor.

Un beso, al menos.

Lula May dijo...

Los experimentos, sean de la naturaleza que sean, son necesarios, imprescindibles, divertidos en sí mismos y altamente recomendables. Te deseo mucha suerte con el tuyo, guapa.

Y, ayyyy... los retos... cómo me molan los retos.... ni los menciones, por favor que malita me pongo...

Anónimo dijo...

Creo que a nosotras lo que nos va son las causas perdidas. En cuanto alguien dice que no, nosotras decimos, "cómo que no?", y claro, si es que no, es que no. Porque contra más dice Viktor que no quiere ligar, más liga.

Un beso.

LIA.

Lula May dijo...

Sobre causas perdidas podría yo escribir un libro, o quizás varios tomos... :-)

El caso es que creía que aquella época ya había pasado y ahora que me quedan dos telediarios para los cuarenta veo que no, que sigue aquí, conmigo. Hay cosas que nunca cambian... Lo que sí ha cambiado es que ahora me doy cuenta de ello, me lo reconozco y no pasa nada. Que sí, sí. Que no, no. Y tan ricamente. Aunque he de reconocer que el sabor de la cima conquistada es algo bastante goloso como para dejarlo al margen.

Ya se verá.

LIA dijo...

Y lo peor de conseguir algo es,precisamente, haberlo conseguido, porque la mayoría de las veces lo que más nos gusta es la conquista en sí, no el resultado final que, normalmente, no cumple nuestras expectativas.

Por qué nos gustarán tanto los imopsibles?

Anónimo dijo...

No he podido resistir la tentación de meterme donde no me llaman....

A lo mejor lo que nos atrae de conquistar a un imposible, es poder demostrarnos a nosotras mismas que es suficientemente proponérnoslo para no ser invisible a lo demás.

No sé, digo yo....

Electra.

Snowhite dijo...

Ariminerva,
¿Machista? No entiendo muy bien (lo digo en serio y no estoy ofendido). No creo haber expresado ninguna opinión sobre el comportamiento de mis alumnas, solo descrito los hechos. ¿O si? Si es el caso no era mi intención y pido disculpas.

Silvia,

Pues claro que hay ingleses que son igual o peor de inútil que el mas cavernícola macho ibérico y particularmente en los mas mayores. Pero no conozco a ninguno de mi edad (35) o mas joven que no sabe cuidar de si mismo, que te dice sin el mas menor indicio de vergüenza que no sabe cocinar, que esto lo hace su madre/hermana/novia/esposa y no tiene la mas mínima intención de aprender y un largo...etc. A cambio aquí me los encuentro en todos los sitios y no me hace ninguna gracia cuando mujeres me halaban por cuidar de mi mismo y de mi pareja como si fuera algo de otro mundo. Es triste.

Esta claro que igual que hay ingleses machistas también hay españoles autónomos, como mi padre por ejemplo, pero yo lo tengo claro que en este rincón de Cataluña la cosa esta peor que en Inglaterra y de lejos. ¿Quizás la cosa anda mejor en las capitales?

Snowhite

Lula May dijo...

Esa es una buena pregunta, LIA, que cada uno tendrá que responderse de la forma más sincera posible.

Sí es cierto que en la mayoría de los casos es mucho más satisfactoria la turbulenta ascensión a la cima, que la propia conquista de esta. Y en muchos casos nos quedaremos con la duda. Pero lo divertido es planteárselo como un juego. Vivir es jugar, no es otra cosa, y ese matiz lúdico puede darle una sal a todo el asunto que ninguna meta alcanzada, por muy deseada que sea, podrá conseguir. Sobre todo porque al llegar se empezará a escribir el principio del final (del que se ha hablado mucho en el antiguo blog de sexo) y en mi caso, sinceramente, disfruto mucho más con los preliminares de cualquier relación que con los actos consumados (y no hablo de sexo, en este caso, aunque también se podría aplicar).

Digamos que ponerse metas es contraproducente porque en muchas ocasiones, paradójicamente, te desvían del objetivo, que al fin y al cabo es: disfrutar hagas lo que hagas, consigas lo que consigas. Yo al menos lo veo así y me va de cine, la verdad. Y no consigo todo lo que quiero, claro, por suerte.

Besote.

Viktor dijo...

Tened cuidado con lo que decís, que se os lee todo.

Deberíais reflexionar sobre el por qué la motivación principal para que alguien suscite interés sea justamente su desinterés. ¿No hay ahí -lo digo con todo respeto- una cierta e irredenta obsesión por demostrar no se sabe qué? Algo como "sí que puedo", "no me vas a ganar", "éste qué se ha creído". Es decir, algo completamente personal, que no tiene nada que ver con el otro. Como si uno siempre estuviera en falta, como si siempre estuviera en cuestión el propio atractivo, la propia capacidad.

Es decir, entiendo que si alguien te guste desees conseguirlo, pero lo que no entiendo es que te guste tanto más cuanto menos interés te demuestre. Eso, de algún modo, quita de la ecuación todas las variables salvo ese "desdén". Razón por la cual el canalla arquetípico que acaba saliendo en las discusiones tiene tanto éxito: es desdén puro. Es también un capullo, pero de eso no nos damos cuenta porque hemos invertido todas nuestras energías en su sojuzgamiento, en una operación en que nuestra autoestima está en juego.

Es estresante tener que gustar a todo el mundo o tener que ponerse a prueba de ese modo. La gente que no muestra interés por mí no me interesa lo más mínimo, lo garantizo. Otra cosa es que el interés puede ser de diferentes tipos y uno puede enamorarse de personas que no se enamoran de él, claro. Pero el desdén no es para mí un acicate, antes al contrario. Y la conquista nunca es una operación en la que esté en juego una victoria, sino, como mucho, un premio que disfrutamos los dos a un tiempo.

Lula May dijo...

Sí que hay algo de todo lo que dices, Viktor, pero yo prefiero que cada cual haga su propio examen y se lo diga a sí mismo.

Yo tuve una muy tortuosa relación con un tipo que ni yo misma en mis momentos más poco lúcidos era incapaz de ver que no me convenía. Pero me lo planteé como una lucha de egos, a ver quién puede más, esa era la consigna. Claro que te hablo de algo que ocurrió hace diecinueve años, y yo, la verdad, a esa edad ni siquiera sabía que el ego existiera por más que estuviera poseída por él.

Es una cuestión personal, lo es, es una cuestión de querer quedar por encima del otro, es un afán de dominio, de dominación, y es, desde luego, estresante. Sin duda. Hasta que un día ves la luz y dejas de creer que todo el mundo está en contra tuya, o que Fulanito te ignora y Zutanito hizo tal cosa para conseguir no se qué. Nada de nada. La mayoría de las cosas que nos ‘ocurren’ son invenciones nuestras, son creencias, suposiciones, juicios, que en lugar de tomarnos la molestia de aclarar, damos por hechas. Supongo que es más fácil no preguntar, no ahondar, porque si lo haces puede que alguien te responda... y también puede que no te guste la respuesta.

Viktor dijo...

Sabias palabras, Lula.

Anónimo dijo...

Supongo que es así, Viktor, que cuando te propones conseguir a alguien que no siente interés por ti es porque te valoras a ti misma por los éxitos conseguidos, no por lo que realmente tienes, que en muchos casos es mucho más de lo que piensas. Porque cuando consigues el imposible, cuando logras que el desinteresado se fije en ti, normalmente ya no sientes el más mínimo interés en él, porque lo que te motivaba era la conquista en sí.

Lo más chocante es que mientras estamos en ello, mientras estamos intentando la conquista inconquistable, nos damos cuenta que el tipo en cuestión no nos gusta, que sólo seguimos en el juego porque lo que nos gusta es el juego en sí. Por supuesto el juego de la dominación, como dice Lula, porque en estas conquistas el poder y la dominación es lo que está en juego realmente.

La verdad es que nos empeñamos en cada idiotez, que a veces nos merecemos un par de bofetones. El problema es que no haya nadie para dárnoslos. (metafóricamente hablando, claro ;-))

Un beso.

LIA

Lula May dijo...

Ayyyy... las palabras, las sabias palabras,... es que a mí también se me da bien la palabra y de alguna forma también me gano la vida con ella.

Anónimo dijo...

El verbo ligar es un verbo que suelo usar en expresiones como: "me ligué un mosqueo..." o "me acabo de ligar un cabreo...". Y, a veces, me pregunto a mí misma por qué lo uso siempre en esos contextos.
En cuanto a la acepción del verbo ligar más al uso, sí que lo tengo clarito: me "liga" el olor natural que desprende un hombre (sin colonias ni perfumes por en medio). Para mí no hay nada más atrayente que el olor del primer sudor de un hombre después de ducharse.
Por el oído no me han "ligado" nunca, quizás porque considero que el instinto natural está por encima de las palabras. Y, también, porque prefiero a las personas de pocas y precisas palabras y, si son de muchas, al menos que hablen despacio.
Cuando yo "he ligado" nunca tuve una acción premeditada o directa en eso que llaman ligar. Probablemente, o sin probablemente, porque todo lo que suene a ataduras, posesión o conquistas, no me atrae. Si dos personas se gustan no creo necesario el despliegue de toda una estrategia para tener un encuentro sexual. O para entablar una amistad, como muy bien señaló Viktor.
En cuanto a los canallas, pienso que aún tienen "éxito" porque desgraciadamente aún hay mujeres que arrastran esa "consigna educacional" de redentoras del género másculino. Sin olvidar que detrás de un redentor suele esconderse una persona posesiva y/o de baja autoestima, cuando no de un soterrado desprecio a los hombres (en el sentido de no aprecio); probablemente inconsciente, me refiero a ese "pensamiento" de: "pobrecitos nenes, qué infelices son en su inmadurez. Menos mal que aquí está "mamá" para lograr meterlos en el redil..."
Y estoy plenamente de acuerdo en algo que ya se dijo hoy, por aquí, por algunos de ustedes: "Se liga" más cuando no hay ningún propósito de ligar.
Un abrazo para tod@s y buen fin de semana.

Anfar

Viktor dijo...

No tengo ninguna posibilidad contigo, Anfar, hablo por los codos y muy deprisa. :-)

Lula May dijo...

Cuánta razón tienes, Anfar.

Me alegro de escucharte de nuevo, empezaba a echarte de menos.

Anónimo dijo...

Bueenoo... si me gustara tu olor Viktor... creo recordar que se vende esparadrapo de tira ancha en muchos sitios ;-))

Anfar

Viktor dijo...

Recién salido de la ducha pierdo mucho. Es mejor que me escuches, créeme.

Anónimo dijo...

Yo también los echaba de menos Lula, pero llevo un par de semanas muy ocupada con el tema de la violencia infantil y la de género. Aunque no soy muy partidaria de los "días de" (el 25 es el día que se ha "designado" para este problema). Pero los leía cada vez que tenía un huequito.

Un abrazo para ti Lula.

Anfar

Lula May dijo...

Tema, temita, temazo el de la violencia infantil y la de género. Debe de ser duro trabajar con ello.

Es curioso, siempre que te leo lo hago como si hablaras despacito, mimando el mensaje. Quizás sea un prejuicio por aquello de que eres canaria, pero es lo que me llega. Y me apunto a tu gusto por la concisión y precisión de las palabras. Sin duda.

Otro beso para ti también.
Lula.

Viktor dijo...

Esto... que tengo post nuevo en mi blog, a ver si le hacéis un poco de caso al pobre, vaaa.

Anónimo dijo...

Sí que es un tema, temita, temazo, el de la violencia infantil y la violencia de género (de ámbos géneros hacia el contrario). Pero sé que este no es mi blog (tampoco tengo blog) y si me tiran de la lengua sobre este tema sé que, entonces, sería yo la que hablaría hasta por los codos.
De ambos temas, por motivos personales, el que me mueve y conmueve más, sin querer aminorar la importancia del otro, es el de la violencia sobre los niños.

Anfar

Lula May dijo...

Yo tampoco tengo blog (¿para qué quiero uno si ya tengo los de Diógenes y Viktor, que siento como míos?), pero podríamos proponerlo a alguno de nuestros amigos virtuales. El tema da para mucho y yo tampoco me quiero enredar ahora porque no me queda mucho tiempo por aquí. En cualquier caso ahí queda la propuesta por si alguien la quiere recoger.

Y como veo que Viktor empieza a hacer pucheritos, voy a cambiar de escenario y a concentrarme exhaustivamente, ya que para entender sus posts tengo que estar exhaustivamente concentrada.

Como dijo Diógenes, el último que cierre. No sé dónde dijo que dejaba la llave.

Besos a todos,
Lula.

Otori Shigeru dijo...

¿Perdón?
Creo que no estoy demasiado de acuerdo.
Es verdad que puedes ligar,pero la persona con la que ligamos podemos llegar a sentir el verdadero amor,quiero decir que esa unión de..."rollito pasajero"*risas* puede ir evolucionando hasta lo que ahora tenemos por marido o por mujer (cosa que no es mi caso,pero no viene a cuento).
¿Qué te parece?Creo que me apetecía meterte caña *risas*.
Un abrazo.........................

hanna dijo...

Da gusto leeros, qué bien os lo pasáis. Yo estoy atribulada con la mudanza, pero me tomaré un respiro.

Hoy por hoy, para que alguien me ligue tengo que admirarle. Y para eso, necesito conocerle. Así que, las posibilidades de ligues pasajeros, se quedan reducidas a los mínimos niveles. También una mirada (de ésas…), una buena conversación (imprescindible) y un Gin tonic.

Viktor dijo...

Es curioso, no es la primera vez que oigo (siempre dicho por mujeres) eso de la admiración y siempre me deja perplejo. Admirar es un verbo que implica una cierta asunción de inferioridad, una posición asimétrica: al admirado se le mira hacia arriba. Yo no sé si "admiro" a alguien, pero, desde luego, no me gustaría esa asimetría en una relación, en ninguno de las dos direcciones.

hanna dijo...

Hablo de tener a mi lado (así no tengo (ni tiene) que mirar hacia arriba, ni hacia abajo) a alguien a quien pueda admirar, en el sentido de valorar. Es decir, admiro (valoro) una persona con calidad humana, por ejemplo, ¿eso me hace inferior? Admiro (valoro) una persona con capacidad para escuchar, comprender, amar ¿eso le convierte en superior? Yo no lo creo. Sin embargo, supone un riesgo: que la persona admirada nos decepcione. Pero, esa posibilidad siempre está presente, le admiremos o no.

Ya sea en relaciones de pareja, de trabajo, de familia: ¿admirar a alguien me “reduce”, le “exalta”, me “anula”?

Por cierto, no es tan curioso, las mujeres tenemos la capacidad de dejar a los hombres perplejos. Antes de que te pongas quisquilloso, es una broma.

arturo dijo...

¡Como va el post hoy!. Esta que echa humo. A mí me liga la naturalidad, lo auténtico, lo sencillo sin aspavientos; no me gusta nada postizo. Creo que es lo mejor. Y por supuesto, la palabra. Un saludo a todos

Viktor dijo...

"Admirar" y "valorar" no son sinónimos. A partir de una valoración podemos llegar a la admiración, pero, si esta tiene lugar, implica que la valoración absoluta del otro se convierte en valoración relativa respecto de nosotros mismos. "Admirar" siempre implica una jerarquización, va inherente con el concepto. Y cuando la gente lo dice normalmente quiere decir justamente eso: alguien que es algo que uno no puede ser y por eso nos atrae. Es peligroso, indudablemente, no sólo porque nos defraude (cosa fácil, porque ser admirado impone una serie de obligaciones no muy sencillas y son obligaciones que uno no ha buscado), sino porque en muchas ocasiones parecería que nos exime a nosotros mismos de convertirnos en admirables.

La perplejidad es una sensación desagradable: si las mujeres me produjeran perplejidad en sí mismas me resultaría desagradable. Después de muchos años tratando con ellas ya les he visto el truco y las entiendo. Y lo digo en el mejor sentido: me he reconocido en muchas de sus actitudes y he comprendido otras que me parecían inaceptables cuando era joven e inexperto. Así que ya no me producen perplejidad. Salvo en aspectos muy concretos, como ése de la admiración.

Aunque los pedestales sean del mismo tamaño y tengamos al lado al admirado (no valorado: admirado), es peligroso elevar mucho la opinión de la gente. Luego, pequeñas flaquezas sin importancia acaban pareciendo lacras insoportables. Los pedestales tienen la funesta manía de derrumbarse a la mínima duda.

(Para los que aún no se hubieran dado cuenta, todo lo que digo es una broma. Y cuando me pongo quisquilloso sigo representando mi papel, desarrollando al personaje.)

Viktor dijo...

Para que se me entienda mejor. Supongamos, Hanna, que en tu frase "hoy por hoy, para que alguien pueda ligarme, tengo que admirarle" y procedamos a la substitución: "para que alguien pueda ligarme, tengo que valorarlo". Bueno, dicho así es una perogrullada: en algo habrá que valorar a alguien para que al menos le prestemos la mínima atención que significa dejarlo que nos ligue (no ligarlo nosotros, en este caso). Uno puede, bien es cierto, valorar la calidad humana de alguien o su capacidad de escuchar, que son cualidades muy dignas de estima. Pero "admirar" se usa siempre en otro contexto, y es por ello que es interesante ver cómo pueden acaso traicionarnos las palabras.

Como alguien que suele ser antes "admirado" que "valorado" (entendiendo como tal una valoración global y, digamos, "promediada" de todas mis cualidades) o "estimado" (estimar es un verbo perfecto, porque une a su contenido valorativo la idea del apego o el cariño, y en catalán directamente el amor), te diré que la admiración no es un sentimiento especialmente cálido. Prefiero gustar y que me quieran. Lo de la admiración lo dejo para las estatuas.

Un beso, Hanna, y espero que no te molestes por la disertación. Es que a mí hablar de palabras me gusta muchísimo.

hanna dijo...

¿Molestarme? No existen motivos. Al contrario, me resulta divertido y didáctico.

A ver, Viktor:

Las personas tienen cualidades. Yo puedo estimarlas o no, valorarlas o no. Cuando lo hago y además llegan a un punto de causarme admiración, sin sentirme inferior, eso me liga. Y si eso ocurre, el verbo estimar se quedaría corto. Más bien, me referiría a términos como deseo, pasión y, después, amor. O quizás, al mismo tiempo (pero ese no es el punto).

Las personas tienen cualidades, puedo valorarlas pero no al punto de admirarlas. Aunque las estime, el recorrido de ese camino me conduce a la amistad. Ésta la asocio con afecto, consideración, lealtad…, nunca con amor (ya sé que hablamos de “ligue”, pero se supone de después de “conectar” es ahí a donde vamos).

Si alguien sólo me gusta pero no me provoca admiración, incluso puedo quererle, pero no prosperará. Qué sé yo, conmigo funciona así.

Quizás, la palabra correcta no sería admiración, seria… ¿se te ocurre alguna?

Un beso.

hanna dijo...

Una aclaración:
Si no es admiración, si estimar se queda corto, si gustar y querer no es suficiente… Por eso hago la pregunta.

Viktor dijo...

Creo que la palabra "admiración" enuncia lo que he dicho antes: alguien que tiene algo que nosotros no podríamos tener o es algo que no podríamos ser. Siempre es una valoración relativa a nosotros, que nos implica.

Yo no admiro a la gente que quiero: simplemente la quiero. No sé, de hecho si admiro a alguien. La admiración siempre me evoca una especie de contemplación arrobada a una estatua. Debo de tener un concepto muy alto de mí mismo, porque, salvo admiraciones tópicas, casi siempre referidas a difuntos, de los que conozco, pongamos por caso, sólo su obra literaria (a lo mejor humanamente eran despreciables), no podría calificar de ese modo ninguno de mis sentimientos de aprecio, estimación, cariño o amor.

Siempre decimos lo que queremos decir, lo que ocurre es que la mayor parte de las veces lo que queremos decir es desconocido para nosotros hasta que no lo decimos. Si eliges (si algo dentro de ti elige) la palabra "admiración" lo que quieres decir es justamente eso. Yo sólo te apunto lo que, a mi juicio, significa tu elección. Cada palabra lleva atada en la cola toda una ristra de connotaciones.

Uno puede valorar mucho, muchísimo a alguien, pero en el tope de esa escala no está necesariamente la admiración, porque la admiración siempre incluye el "yo no puedo llegar ahí". Es otra escala, paralela. En el amor es, desde mi punto de vista, más conveniente no entrar en la escala de la admiración. Por lo que dije antes: es un sentimiento que impone distancia, carga al admirado con demasiado peso, le ignora de facto en toda su dimensión para acabar convirtiéndole demasiadas veces en algo con un fuerte contenido simbólico.

Buscamos muy a menudo (demasiado) referencias vitales a las que cargamos con tareas imposibles: completarnos, elevarnos, asombrarnos. Es una búsqueda condenada al fracaso: como mucho, sólo nos permite encontrar ídolos.

¿Buscas tú que te admiren a ti? ¿Prefieres ser admirada? ¿Te consideras admirable? ¿La gente que te quiere no se enamoraría de ti si no te admirara? Si la respuesta a esas preguntas es "no", la asimetría a la que me refería es evidente. Si es "sí", ¿no preferirías que simplemente te quisieran, sin mayor valoración?

Hala, y ya lo dejo, porque en estas honduras de las palabras uno corre el riesgo de perderse. Otro beso.

ariminerva dijo...

Aysss, para cuanto da el tema... Consulto drae, admirar: estimar a alguien como extraordinario y sobresaliente.

Ahí quería llegar yo. Tal vez cuestión de acepciones Hana y Viktor.

Si se me permite, cuando tendemos a admirar a alguien, por tanto lo considermaos extraordinario, obviando, supogo que cuestión del sistema límbico, hormonal y no se cuanta biología más añadida, increiblemente solemos obviar que todos somos humanos, tenemos luz y sombra. Estamos otorgando un poder y un pesar a otra persona, sin considerar que no es un ídolo.
Los ídolos suelen caersenos tarde o temprano, la mayoría de las veces demasiado tarde, y pagando un alto precio por ello. Ahí radica el peligro de la admiración en su original sentido.

No pretendo sentar cátedra, faltaría más!!!. Simplemente pregunto, Es posible sentirse atraido por alguien al que no admiramos???. Creo que todos sabemos de las malas pasadas que nos juega la imaginación y la idealización. No obstante, no estaríamos quitando la sal de la vida, evitándolo??

Viktor dijo...

Si consideramos que alguien es "extra" ordinario y "sobre" saliente, le estamos emplazando en una órbita superior, a no ser que asumamos para nosotros una cualidad equivalente de seres extraordinarios y sobresalientes (cosa que la modestia, acaso falsa, nos impedirá), que, por otro lado, nos haría imposible la admiración, ya que nosotros mismos estaríamos orbitando junto a él, con un grado de admirabilidad igual.

A eso me refería justamente. La admiración sólo opera con gente que reúne cualidades sobresalientes y sólo en virtud de esas cualidades . Las otras cualidades no estarán a esa altura, y entonces nuestra admiración operará sobre una parcela reducida del ser que admiramos. Mis escritores favoritos son admirables en su producción literaria, pero probablemente serían gente con la que no me apetecería vivir o siquiera salir de cañas. A la persona amada se la debe, en mi opinión, querer. Eso implica encontrar apreciables o estimables todas sus cualidades, especialmente las que no sobresalgan, porque si nos concentramos en lo que resulta extraordinario (muchas veces es nuestra propia mirada confundida de enamorado el que le confiere ese carácter), perderemos su verdadero valor, que es global, y estaremos enganchándonos a la parte de ídolo que hemos querido ver en él.