
Este siglo XXI se las trae…
Hay que intentar que los niños picoteen de donde creemos existe alimento de su materia gris, y no es fácil. Nosotros podemos intentarlo, es parte de la educación, del intento de educación, porque para mí la educación es un intento, es algo que al menos los padres debemos intentar. Al final, veremos si hemos conseguido algo. En caso contrario, al menos, lo habremos intentado.
Los deberes del fin de semana se liquidan antes de empezar otros menesteres. No hay que decir nada, se sabe. Y en los otros menesteres no sólo hay educación clásica, sino también hay tiempo para perderse con la Nintendo, o descubrir con un tal Pipo las matemáticas en Egipto.
Pero ayer, hubo censura. Vaya temporada que llevo.
Se trataba de un juego de estos que S.S.(graciosas)M.M. los Reyes Magos complementaron de algún bazar de rebajas o saldos que bien les sirven para hacer regalos. Aparecían unas “fulanas” (No se entienda por prostitutas aunque podrán serlo, sino como señoritas de nombre desconocido) que iba ataviadas a la última, con andares interesantes (ridículos) y familiarmente llamadas “pijas”.
Lo curioso es que el lema del juego, que siempre aparecía cuando se cambiaba de lugar era: “Para presumir, hay que sufrir”. ¡Hay que joderse!
Que los Reyes me perdonen pero… por ahí, no.
Hay que intentar que los niños picoteen de donde creemos existe alimento de su materia gris, y no es fácil. Nosotros podemos intentarlo, es parte de la educación, del intento de educación, porque para mí la educación es un intento, es algo que al menos los padres debemos intentar. Al final, veremos si hemos conseguido algo. En caso contrario, al menos, lo habremos intentado.
Los deberes del fin de semana se liquidan antes de empezar otros menesteres. No hay que decir nada, se sabe. Y en los otros menesteres no sólo hay educación clásica, sino también hay tiempo para perderse con la Nintendo, o descubrir con un tal Pipo las matemáticas en Egipto.
Pero ayer, hubo censura. Vaya temporada que llevo.
Se trataba de un juego de estos que S.S.(graciosas)M.M. los Reyes Magos complementaron de algún bazar de rebajas o saldos que bien les sirven para hacer regalos. Aparecían unas “fulanas” (No se entienda por prostitutas aunque podrán serlo, sino como señoritas de nombre desconocido) que iba ataviadas a la última, con andares interesantes (ridículos) y familiarmente llamadas “pijas”.
Lo curioso es que el lema del juego, que siempre aparecía cuando se cambiaba de lugar era: “Para presumir, hay que sufrir”. ¡Hay que joderse!
Que los Reyes me perdonen pero… por ahí, no.


