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viernes, 15 de febrero de 2008

SUSPIROS...


El puente de los Suspiros esta muy cerca de la Plaza de San Marcos, en Venecia.

Sirve de unión, sobre el Rio di Palazzo, a la antigua prisión de la Inquisición y al Palacio Ducal. ¡Qué triste camino!

Es una estructura barroca, del siglo XVII, que da nombre a los suspiros de los prisioneros que desde aquí sentían por última vez la libertad.

El suspiro es una aspiración prolongada y profunda a la que sigue una espiración, que expresa pena o deseo…

Un suspiro también es un corto espacio de tiempo, al igual que también lo utilizamos para indicar que una persona es muy delgada. Suspiramos durante toda la vida impulsados por el alivio o la tristeza o el querer. Parece que se nos encoge el alma y se libera en la misma acción.

Podemos suspirar hasta que llegamos al último suspiro, luego, ya no hay más.

¿Recordáis por qué suspirasteis la última vez?




“Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?”

Bécquer.

14 comentarios:

amina dijo...

Lo primero de todo, enhorabuena por tu alumbramiento. Espero que sea un éxito, luego no te olvides de nosotros.

Sobre los suspiros: pues realmente no he estado estos días para seguirte, y hoy ya pudiendo respirar tranquila lo único que necesito es dejar ciertos suspiros (que me ahogan) y soltar las lágrimas de una vez. Esta vez las lágrimas serían de alivio, pero... tampoco salen; y esos suspiros me cansan. Preferiría suspirar de amor, juas, juas.

Saludos.

Claire de la Framboise dijo...

De pena, fue de pena o más bien de desazón, que es incluso peor que la pena, ya que encima de lo mal que uno se siente, se siente angustiado, que no resignado.

Muchas felicidades.
Estoy deseando leerte, también entre las manos.

Anónimo dijo...

Juraría que era el mismo Bécquer, el que decía eso de "un suspiro es un beso que se piensa y no se da"...
Electra.

Lula May dijo...

No recuerdo la última vez que suspiré, aunque tampoco soy yo de mucho suspirar y menos en esta última etapa de mi vida en la que no me quedo con ganas de prácticamente nada, quizás porque haya equilibrado el interior con el exterior.

Recuerdo los suspiros de mi abuela cuando yo era pequeña, eran impresionantes, acompañados siempre por alguna de sus apostillas que me daban un poco de miedo a esa edad, la verdad. Era genial. :-D

Suspirillos,
Lula.

Tesa dijo...

Hay un suspiro en cada chispa de nostalgia y otro en cada momento de alivio.
Me gusta cómo lo cuentas.
Saludos

lia dijo...

La última vez que suspiré fue para relajarme, para no decir ni hacer cosas de las que luego arrepentirme.

Un beso.

LIA

manuespada dijo...

Recuerdo que suspiré cuando vi el puente de los suspiros, de hecho, hice una foto y la colgué en mi casa.

Anónimo dijo...

Ultimamente suspiro un montón, es por la tensión que tengo. Me encantaría contar que mis suspiros tienen un trasfondo romántico, pero va a ser que no :(
Yolanda

arturo dijo...

Creo que el suspiro es la queja del alma. El grito más intimo de nuestro ser que no llega a conformarse con la realidad que se le hace presente. Esa realidad que unas veces nos desborda y otras se nos queda pequeña.
Suspiramos por amor, por dolor y por todo aquello que anhelamos. En definitiva siempre por un sentimiento que muchas veces no llega a realizarse. Dicen por ahí que cuando se suspira mucho es que el alma está viva.
Un suspiro también es el deseo imposible que se recuerda con nostalgia y cierto grado de amargura.
Un suspiro también es la queja del alma que se conforma con aquello que no tiene.
Un suspiro es un sentimiento de algo que se pierde.
Hay suspiros silenciosos y otros que son verdaderos gritos que se ahogan en el silencio de lo imposible.
Buen finde a todos.

Snowhite dijo...

Menos de una hora en mi caso. No hubiera pensado que fuera tan dificil encontrar un piso en Badajoz pero bueno el contrato esta firmado. Que alivio.

Snowhite

Firebrand dijo...

¡Si fuera poeta y pudiese fijar el revoloteo de las ideas en rimas brillantes y ágiles como una bandada de mariposas blancas de primavera con clavos sutiles de oro; si pudiera cristalizar los sueños; si pudiera encerrar las ideas, como perfumes, en estrofas cinceladas, haría un maravilloso poema en que hablara de los suspiros, de ese aire que vuelve al aire, llevándose algo de los cansancios, de las esperanzas y de las melancolías de los hombres!

* * *

Aun siendo poeta y haciendo el poema maravilloso, no podría hablar de otro suspiro... del suspiro que viene a todos los pechos humanos cuando comparan la felicidad obtenida, el sabor conocido, el paisaje visto, el amor feliz, con las felicidades que soñaron, que no se realizan jamás, que no ofrece nunca la realidad, y que todos nos forjamos, en inútiles ensueños.

Jose Asunción Silva

Anónimo dijo...

Después de pasar durante algún tiempo por tu espacio, ha llegado el momento de saludarte, desearte que tu libro llegue a mucha gente, yo estaré pendiente en las librería.
Seguro que lo sabes pero lo he visto en: http://elcastellano.org/?q=malvado y he decidido comentarlo ya que mas de una vez pones en tu sitio sus poesías.
El puente de los suspiros me hace suspira, por algunos buenos momentos pasados en Venecia.
En un día como hoy, pero en 1836, nacía en Sevilla el poeta Gustavo Adolfo Bécquer

Saludos.
TITA

Manqueospese dijo...

Arturo. Creo que lo clavas.

Para responder a Diógenes, diré que, la última vez que recuerdo haber suspirado fue por tener el sentimiento de que me estaba perdiendo algo.

Por cierto. Gracias Diógenes, porque desde que te leo estoy descubriendo cosas. La última a Gustavo Adolfo Bécquer. Tras leer sus Rimas, estoy leyendo sus Leyendas y me han enganchado. Lo dicho, gracias.

Saludos al resto.

Por cierto. Snowhite, feliz estancia en Extremadura.

DIÓGENES dijo...

manqueospese, algún día te contaré como descubrí a Bécquer. De hecho está escrito, y se sabrá pronto.

Un abrazo.