Rutina hecha rito…
Querencia de vida de autómatas…
La rutina en si ya es un préstamo, del francés routine, cuyo simple camino es marchar ya por un lugar conocido.
Cuando la rutina se hace costumbre ya nada es igual, pero todo es igual. Las personas ya no son personas y pasan a ser parte del mobiliario. La visión del que nos quiere es la visión del que realiza un inventario. Estamos en un lista fría, calculada, y somos parte de su todo, de su mundo, de su falsa esperanza.
Si lo que fue ya no lo es, no miréis a otro lado, es a vosotros a quienes os pasa. Nadie vendrá.
Nadie os dirá lo que tendréis que hacer. Si deseáis permanecer seréis unos valientes, si deseáis saliros de ese catálogo seréis más valientes aún.
¿Os habéis ya anquilosado? Dejad de ser rutinarios de la vida, y cogedla con vuestras manos, comprobad que es algo sólido, algo sentido y no dejéis que una vez en la palma de la mano, se os escape entre los dedos como arena, como agua, como nada.
Y qué decir, sino con un canción… os la pongo medianamente traducida. Escuchadla. Yo lo hice muchas veces…
Love will tears us apart, JOY DIVISION.
Cuando la rutina aprieta,
y las ambiciones están por los suelos,
y el resentimiento cabalga fuerte,
las emociones no crecen.
Y al cambiar nuestros caminos,
tomando carreteras diferentes.
El amor, el amor nos destrozará otra vez.
¿Por qué la cama está tan fría
en el lado en el que tú estás?
¿Soy yo el que no está a la altura?
¿Hemos perdido el respeto mutuo?
Todavía queda algo de atracción,
que hemos mantenido a lo largo de nuestras vidas.
Amor. El amor nos destrozará otra vez.
¿Gritas todos mis errores
cuando estás durmiendo?
Tengo un sabor en la boca.
Mientras la desesperación aguanta.
¿Es eso algo bueno?
¿No podrá funcionar nunca más?
Cuando el amor,… el amor nos destrozará otra vez.
Y siguieron cantándola…



